miércoles, 30 de noviembre de 2011

Novena Patronal con Nuestra Señora del Valle 2011 - Segundo día

“En Jesús somos hijos,
NOS HACEMOS HERMANOS Y CIUDADANOS,
nos comprometemos”



ABRAMOS LOS OJOS PARA VER LA REALIDAD

Incluir, es hacer realidad para todos los derechos reconocidos en nuestra Ley. Hoy podemos observar importantes avances en la conciencia moral de la sociedad argentina respecto a la defensa del derecho a la vida, a la libertad, al trabajo, a la educación, a la salud, a la tierra, al medio ambiente; así como los derechos de los niños,  los ancianos, las mujeres, las personas con necesidades especiales, los indígenas y los inmigrantes.

Unido al tema de los derechos se encuentra el relativo a los deberes del hombre, ellos son recíprocos, complementarios. Este vínculo presenta una dimensión social: “En la sociedad humana, a un determinado derecho natural de cada hombre corresponde en los demás el deber de reconocerlo y respetarlo.”

La Doctrina Social de la Iglesia, considerando el privilegio que el Evangelio concede a los pobres, no cesa de confirmar que “los más favorecidos deben renunciar a algunos de sus derechos para poner sus bienes al servicio de los demás” y nos alerta acerca del individualismo donde cada uno reivindica sus derechos sin querer hacerse responsable del bien común.

DESPERTEMOS EL OÍDO PARA ESCUCHAR

Los dos deudores (Mt 18, 23 -  35)

La venganza era una ley sagrada en todo el Antiguo Oriente y el perdón, humillante; pero para el cristiano, la contrapartida de la venganza, es el perdón ilimitado. La parábola describe la relación de los seres humanos con Dios y con los demás. La deuda de diez mil monedas de oro, impagable, en todo caso, simboliza la situación de toda persona a quien Dios perdona por pura gracia. La actitud del siervo despiadado retrata la mezquindad del corazón humano. Unos a otros nos debemos cien monedas, en comparación con lo que nos ha sido perdonado. Entonces: ¿Cuál debe ser nuestra actitud con el prójimo? ¿Quedarme sólo con “mi derecho” de exigir, aún cuando yo no he cumplido? Quién haya experimentado la misericordia del Padre, no puede andar calculando las fronteras del perdón y la acogida a los hermanos.

RECEMOS A LA LUZ DE LA PALABRA PARA TRANSFORMAR LA VIDA

Respondemos: “Señor enséñanos a respetar a nuestro hermano”

# Para que nos responsabilicemos del bien común,  haciendo respetar nuestros derechos sin olvidar nuestras obligaciones con los demás, oramos …

# Para que nuestras autoridades nos protejan dándonos la seguridad de que nuestros derechos serán respetados y nuestra libertad siempre protegida, oramos …

# Para que se acabe en nuestra Patria el flagelo de la inseguridad que condiciona nuestra libertad y no nos permite avanzar en el crecimiento comunitario, oramos …

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