miércoles, 28 de enero de 2015

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2015

En el Vaticano se dio a conocer el mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2015 que lleva como título “Fortalezcan sus corazones”. El texto ha sido dado a conocer por la Sala Stampa de la Santa Sede en conferencia de prensa. Los idiomas en los que puede encontrarse son el italiano, español, inglés, polaco, alemán, francés y árabe.
A continuación el texto completo en español:

«Fortalezcan sus corazones» (St 5,8)

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un «tiempo de gracia» (2 Co 6,2). Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: «Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero» (1 Jn 4,19). Él no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos.

Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede. Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen… Entonces nuestro corazón cae en la indiferencia: yo estoy relativamente bien y a gusto, y me olvido de quienes no están bien. Esta actitud egoísta, de indiferencia, ha alcanzado hoy una dimensión mundial, hasta tal punto que podemos hablar de una globalización de la indiferencia. Se trata de un malestar que tenemos que afrontar como cristianos.

Cuando el pueblo de Dios se convierte a su amor, encuentra las respuestas a las preguntas que la historia le plantea continuamente. Uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiero detenerme en este Mensaje es el de la globalización de la indiferencia.

La indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios es una tentación real también para los cristianos. Por eso, necesitamos oír en cada Cuaresma el grito de los profetas que levantan su voz y nos despiertan.

Dios no es indiferente al mundo, sino que lo ama hasta el punto de dar a su Hijo por la salvación de cada hombre. En la encarnación, en la vida terrena, en la muerte y resurrección del Hijo de Dios, se abre definitivamente la puerta entre Dios y el hombre, entre el cielo y la tierra.

Y la Iglesia es como la mano que tiene abierta esta puerta mediante la proclamación de la Palabra, la celebración de los sacramentos, el testimonio de la fe que actúa por la caridad (cf. Ga 5,6). Sin embargo, el mundo tiende a cerrarse en sí mismo y a cerrar la puerta a través de la cual Dios entra en el mundo y el mundo en Él. Así, la mano, que es la Iglesia, nunca debe sorprenderse si es rechazada, aplastada o herida.

El pueblo de Dios, por tanto, tiene necesidad de renovación, para no ser indiferente y para no cerrarse en sí mismo. Querría proponerles tres pasajes para meditar acerca de esta renovación.

1. «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1 Co 12,26) – La Iglesia

La caridad de Dios que rompe esa cerrazón mortal en sí mismos de la indiferencia, nos la ofrece la Iglesia con sus enseñanzas y, sobre todo, con su testimonio. Sin embargo, sólo se puede testimoniar lo que antes se ha experimentado. El cristiano es aquel que permite que Dios lo revista de su bondad y misericordia, que lo revista de Cristo, para llegar a ser como Él, siervo de Dios y de los hombres.

Nos lo recuerda la liturgia del Jueves Santo con el rito del lavatorio de los pies. Pedro no quería que Jesús le lavase los pies, pero después entendió que Jesús no quería ser sólo un ejemplo de cómo debemos lavarnos los pies unos a otros. Este servicio sólo lo puede hacer quien antes se ha dejado lavar los pies por Cristo. Sólo éstos tienen "parte" con Él (Jn 13,8) y así pueden servir al hombre.

La Cuaresma es un tiempo propicio para dejarnos servir por Cristo y así llegar a ser como Él. Esto sucede cuando escuchamos la Palabra de Dios y cuando recibimos los sacramentos, en particular la Eucaristía. En ella nos convertimos en lo que recibimos: el cuerpo de Cristo. En él no hay lugar para la indiferencia, que tan a menudo parece tener tanto poder en nuestros corazones. Quien es de Cristo pertenece a un solo cuerpo y en Él no se es indiferente hacia los demás. «Si un miembro sufre, todos sufren con él; y si un miembro es honrado, todos se alegran con él» (1 Co 12,26).

La Iglesia es communio sanctorum porque en ella participan los santos, pero a su vez porque es comunión de cosas santas: el amor de Dios que se nos reveló en Cristo y todos sus dones. Entre éstos está también la respuesta de cuantos se dejan tocar por ese amor. En esta comunión de los santos y en esta participación en las cosas santas, nadie posee sólo para sí mismo, sino que lo que tiene es para todos.

Y puesto que estamos unidos en Dios, podemos hacer algo también por quienes están lejos, por aquellos a quienes nunca podríamos llegar sólo con nuestras fuerzas, porque con ellos y por ellos rezamos a Dios para que todos nos abramos a su obra de salvación.

2. «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9) – Las parroquias y las comunidades

Lo que hemos dicho para la Iglesia universal es necesario traducirlo en la vida de las parroquias y comunidades. En estas realidades eclesiales ¿se tiene la experiencia de que formamos parte de un solo cuerpo? ¿Un cuerpo que recibe y comparte lo que Dios quiere donar? ¿Un cuerpo que conoce a sus miembros más débiles, pobres y pequeños, y se hace cargo de ellos? ¿O nos refugiamos en un amor universal que se compromete con los que están lejos en el mundo, pero olvida al Lázaro sentado delante de su propia puerta cerrada? (cf. Lc 16,19-31).

Para recibir y hacer fructificar plenamente lo que Dios nos da es preciso superar los confines de la Iglesia visible en dos direcciones.

En primer lugar, uniéndonos a la Iglesia del cielo en la oración. Cuando la Iglesia terrenal ora, se instaura una comunión de servicio y de bien mutuos que llega ante Dios. Junto con los santos, que encontraron su plenitud en Dios, formamos parte de la comunión en la cual el amor vence la indiferencia.

La Iglesia del cielo no es triunfante porque ha dado la espalda a los sufrimientos del mundo y goza en solitario. Los santos ya contemplan y gozan, gracias a que, con la muerte y la resurrección de Jesús, vencieron definitivamente la indiferencia, la dureza de corazón y el odio. Hasta que esta victoria del amor no inunde todo el mundo, los santos caminan con nosotros, todavía peregrinos. Santa Teresa de Lisieux, doctora de la Iglesia, escribía convencida de que la alegría en el cielo por la victoria del amor crucificado no es plena mientras haya un solo hombre en la tierra que sufra y gima: «Cuento mucho con no permanecer inactiva en el cielo, mi deseo es seguir trabajando para la Iglesia y para las almas» (Carta 254,14 julio 1897).

También nosotros participamos de los méritos y de la alegría de los santos, así como ellos participan de nuestra lucha y nuestro deseo de paz y reconciliación. Su alegría por la victoria de Cristo resucitado es para nosotros motivo de fuerza para superar tantas formas de indiferencia y de dureza de corazón.

Por otra parte, toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera, no debe quedarse replegada en sí misma, sino que es enviada a todos los hombres.

Esta misión es el testimonio paciente de Aquel que quiere llevar toda la realidad y cada hombre al Padre. La misión es lo que el amor no puede callar. La Iglesia sigue a Jesucristo por el camino que la lleva a cada hombre, hasta los confines de la tierra (cf. Hch 1,8). Así podemos ver en nuestro prójimo al hermano y a la hermana por quienes Cristo murió y resucitó. Lo que hemos recibido, lo hemos recibido también para ellos. E, igualmente, lo que estos hermanos poseen es un don para la Iglesia y para toda la humanidad.

Queridos hermanos y hermanas, cuánto deseo que los lugares en los que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia.

3. «Fortalezcan sus corazones» (St 5,8) – La persona creyente

También como individuos tenemos la tentación de la indiferencia. Estamos saturados de noticias e imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por esta espiral de horror y de impotencia?

En primer lugar, podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia —también a nivel diocesano—, en los días 13 y 14 de marzo, es expresión de esta necesidad de la oración.

En segundo lugar, podemos ayudar con gestos de caridad, llegando tanto a las personas cercanas como a las lejanas, gracias a los numerosos organismos de caridad de la Iglesia. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto, aunque sea pequeño, de nuestra participación en la misma humanidad.

Y, en tercer lugar, el sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos. Si pedimos humildemente la gracia de Dios y aceptamos los límites de nuestras posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva el amor de Dios. Y podremos resistir a la tentación diabólica que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar al mundo y a nosotros mismos.

Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia, quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI (Ct. enc. Deus caritas est, 31).

Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos llevan a los hermanos y hermanas. En definitiva, un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro.

Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo en esta Cuaresma: "Fac cor nostrum secundum Cor tuum": "Haz nuestro corazón semejante al tuyo" (Súplica de las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús). De ese modo tendremos un corazón fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia.

Con este deseo, aseguro mi oración para que todo creyente y toda comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y les pido que recen por mí. Que el Señor los bendiga y la Virgen los guarde.

Vaticano, 4 de octubre de 2014
Fiesta de san Francisco de Asís
FRANCISCUS PP.

lunes, 26 de enero de 2015

Beato Cura Brochero

Hoy celebramos la memoria del Beato José Gabriel del Rosario Brochero, o más cariñosamente: el Cura Brochero, que se encamina a convertirse en el primer santo cordobés.

Recemos la oración para pedir la gracia de su canonización y pongamos nuestras intenciones y necesidades en sus santas manos.

Y podemos disfrutar de este vídeo con el tema “Cosas del Cura Brochero” interpretado por Doña Jovita:

sábado, 24 de enero de 2015

Domingo 3 del Tiempo Ordinario


Después que Juan fué entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva». Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres». Al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; y al instante los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras Él. (Mc 1,14-20)

miércoles, 21 de enero de 2015

Comunicado de la Conferencia Episcopal Argentina

Comunicado de la Conferencia Episcopal Argentina

Ante la muerte del  señor Fiscal, Dr. Natalio Alberto Nisman, los obispos expresamos en primer lugar nuestro afecto y oración a su mamá  y a toda su familia, pidiendo al Buen Dios el consuelo de la fe. Sentimientos que hacemos extensivos a las personas cercanas a su afecto y trabajo.

Como pastores compartimos la conmoción, perplejidad e incertidumbre que en estos días afectan a los argentinos. No obstante, confiamos en las instituciones de la República, para superar las sombras de impunidad que dañan la salud de la democracia.

Sentimos la necesidad de hacer un llamado a las autoridades y a toda la dirigencia política a poner todo el esfuerzo, honestidad y capacidad investigativa, para alcanzar la verdad, única base de la justicia.

Recordamos lo que dijimos oportunamente: “Debemos enfrentar estos desafíos confiando en las reservas morales y en los profundos valores que son el sustento de nuestra convivencia, porque la falta de verdad despierta profunda desconfianza y termina dañando el tejido social” (Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad,30).

Como Nación soberana necesitamos estar a la altura de las exigencias judiciales e institucionales, para que este doloroso acontecimiento sea esclarecido.
En estos momentos alentamos a mantener serenidad y cautela en los juicios, firmeza y perseverancia en la búsqueda de la verdad.

Invitamos a nuestro pueblo a intensificar la Oración por la Patria en todas las comunidades, como así también a los hermanos de otras confesiones cristianas y otros credos a permanecer unidos en la plegaria. Pedimos a los hombres y mujeres de buena voluntad a unir sus pensamientos a esta causa.

Con fe y esperanza, volvemos nuestra mirada a la Virgen de Luján, para que ella nos siga acompañando en la construcción de una Patria unida, justa y pacificada.

Comisión Ejecutiva de la
Conferencia Episcopal Argentina
21 de enero de 2015

martes, 20 de enero de 2015

El Papa Francisco podría canonizar a Brochero en Córdoba

El obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera, ya presentó en el Vaticano las pericias sobre el caso de Camila Brusotti, la niña de 9 años que tras una tremenda golpiza logró recuperarse, por la presunta intervención del beato José Gabriel del Rosario Brochero.

La madre y el padrastro de la pequeña sanjuanina la golpearon el 25 de octubre de 2013, quedó internada y estuvo 45 días en coma.

Su padre, Javier Brusotti, contó anteriormente a esta emisora que el médico le había dicho que si se salvaba, podía quedar en estado vegetativo y le dieron horas de vida. Hoy, la nena hace una vida normal.

Del comprobarse el milagro, el beato José Gabriel del Rosario Brochero completaría el proceso de canonización, transformándose en santo.

Monseñor Santiago Olivera dijo a Cadena 3 que estuvo con el Papa el pasado 8 de enero para llevar el proceso terminado, pero faltaron algunos puntos, que se completarán para visitar nuevamente al Pontífice en marzo.

“La propuesta era pedirle al Santo Padre, en el supuesto que él venga para Argentina, que Brochero sea canonizado en Córdoba. Lo aceptó con mucho gusto y me contó que en 2016 piensa viajar a Chile, Uruguay y Argentina”,

La Congregación de la Causa de los Santos también seguirá de cerca dos milagros de la madre Catalina Rodríguez, fundadora de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, y podría ser beatificada.

Olivera consideró que, de producirse la canonización del Cura Gaucho, Francisco podría venir a Córdoba. “Me dijo que visitará la Argentina más periférica, irá a Santiago del Estero, Jujuy y Buenos Aires, así que quizás podremos tenerlo un rato aquí en Brochero”, expresó.

Fuente: Cadena 3

domingo, 18 de enero de 2015

Domingo 2 del Tiempo Ordinario

En aquel tiempo, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios». Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?». Ellos le respondieron: «Rabbí —que quiere decir “Maestro”— ¿dónde vives?». Les respondió: «Venid y lo veréis». Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día. Era más o menos la hora décima. Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. Éste se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías» —que quiere decir, Cristo—. Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» —que quiere decir, “Piedra”. (Jn 1,35-42)

jueves, 15 de enero de 2015

Semana Brocheriana 2015

Del 18 al 26 de Enero se llevará a cabo la Semana Brocheriana, animados con el lema " Llamados a salir para encontrarnos como Pueblo de Dios".

Aunque la fiesta del Beato se celebra cada 16 de marzo, mantenemos esta fecha pidiendo especialmente al Señor para Gloria suya y bien de nuestro Pueblo, la gracia de la pronta Glorificación.

El 18 de enero preside la misa Monseñor Santiago Olivera a las 21 horas, en tanto el lunes 26 en la clausura de esta semana especial preside la misa a las 10 de la mañana el Arzobispo de Córdoba Monseñor Carlos Ñáñez.

En las noches de Cultura y oración que se realizarán despúes de la misa el sábado 24 de enero se presentará el libro: "Nicolás" El Milagro de Brochero, de los autores Marcelo Androetto y Sandra Violino de Flores, Editorial Lerner

En tanto el Domingo 18 de enero a las 19 horas se bendecirá la Casa del Peregrino “La Providencia”, justo al año de colocar su piedra fundamental. A las 21 se celebrará la Misa presidida por el Obispo Diocesano, Monseñor Santiago Olivera.

Desde el 19 y hasta el 23 de enero a las 10 horas,  en la Capilla de la Casa de Ejercicios, el Padre Marcos Sánchez ayudará a reflexionar sobre la vida de Brochero en el ciclo “Tiempos de espiritualidad”. Al término de cada Misa de 21 horas, habrá diversas actividades de espiritualidad, como también distintos encuentros culturales. La Misa del 26 de enero se celebrará en el predio del Obispado, (frente al rio) a las 10 de la mañana, presidida por el Arzobispo de Córdoba, Monseñor Carlos José Náñez, concelebrada por otros Obispos y sacerdotes presentes.

sábado, 10 de enero de 2015

Fiesta del Bautismo de Jesús

En aquel tiempo, predicaba Juan diciendo: «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclinándome, la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero Él os bautizará con Espíritu Santo». Y sucedió que por aquellos días vino Jesús desde Nazaret de Galilea, y fué bautizado por Juan en el Jordán. En cuanto salió del agua vio que los cielos se rasgaban y que el Espíritu, en forma de paloma, bajaba a Él. Y se oyó una voz que venía de los cielos: «Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco». (Mc 1,7-11)

martes, 6 de enero de 2015

Fiesta de la Epifanía 2015

Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle». En oyéndolo, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: «En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta: ‘Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel’».
Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. Después, enviándolos a Belén, les dijo: «Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle».
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el Niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al Niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino. (Mt 2,1-12)

miércoles, 31 de diciembre de 2014

"No esclavos, sino hermanos"

Mensaje del Santo Padre Francisco 
para la celebración de la XLVIII Jornada Mundial de la Paz
1 de Enero de 2015.

Al comienzo de un nuevo año, que recibimos como una gracia y un don de Dios a la humanidad, deseo dirigir a cada hombre y mujer, así como a los pueblos y naciones del mundo, a los jefes de Estado y de Gobierno, y a los líderes de las diferentes religiones, mis mejores deseos de paz, que acompaño con mis oraciones por el fin de las guerras, los conflictos y los muchos de sufrimientos causados por el hombre o por antiguas y nuevas epidemias, así como por los devastadores efectos de los desastres naturales. Rezo de modo especial para que, respondiendo a nuestra común vocación de colaborar con Dios y con todos los hombres de buena voluntad en la promoción de la concordia y la paz en el mundo, resistamos a la tentación de comportarnos de un modo indigno de nuestra humanidad.

En el mensaje para el 1 de enero pasado, señalé que del «deseo de una vida plena. forma parte un anhelo indeleble de fraternidad, que nos invita a la comunión con los otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes, sino hermanos a los que acoger y querer».[1] Siendo el hombre un ser relacional, destinado a realizarse en un contexto de relaciones interpersonales inspiradas por la justicia y la caridad, es esencial que para su desarrollo se reconozca y respete su dignidad, libertad y autonomía. Por desgracia, el flagelo cada vez más generalizado de la explotación del hombre por parte del hombre daña seriamente la vida de comunión y la llamada a estrechar relaciones interpersonales marcadas por el respeto, la justicia y la caridad.Este fenómeno abominable, que pisotea los derechos fundamentales de los demás y aniquila su libertad y dignidad, adquiere múltiples formas sobre las que deseo hacer una breve reflexión, de modo que, a la luz de la Palabra de Dios, consideremos a todos los hombres «no esclavos, sino hermanos».

Descargar mensaje completo haciendo clic acá.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Actividades durante el mes de Enero 2015

Durante el mes de Enero, no se celebrarán misas diarias. 
Sólo se mantendrán las misas de sábados y domingos en sus horarios habituales.

No habrá actividad en la secretaría parroquial durante este mes, 
reanudándose el primer día hábil de Febrero.

Muchas gracias.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Domingo de la Sagrada Familia

Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.
Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel». Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él. Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción —¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!— a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones».
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido, y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones. Como se presentase en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El Niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre Él. (Lc 2,22-40)

viernes, 26 de diciembre de 2014

Pesebre Viviente 2015

Tal como se había anunciado, y organizado por el Grupo de Matrimonios de la Parroquia, se realizó un Pesebre Viviente el sábado 20 de diciembre a las 19 horas en la zona del Barrio Bajo Villa Belgrano. Las imágenes ilustran aspectos del emotivo momento vivido.

lunes, 22 de diciembre de 2014

¡Feliz Navidad!

Recordamos que esta semana habrá Misas todos los días
a las 20 hs. (también el lunes) y confesiones diarias de 17 a 20 hs.

Mensaje del Papa Francisco para esta Navidad

“La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor.
Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma.
El árbol de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.
Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.
La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir.
Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, la alegría y la generosidad.
Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor.
La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor.
Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quién.
La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti.
El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.
La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos.
La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y restableces la paz, aun cuando sufras.
La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado.
Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti.
Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad”

sábado, 20 de diciembre de 2014

Cuarto Domingo de Adviento

En aquel tiempo, fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue. (Lc 1,26-38)

jueves, 18 de diciembre de 2014

Navidad es cuidarnos como hermanos

Mensaje de nuestros Pastores. Monseñor Carlos Ñáñez y Monseñor Pedro Torres:

Queridos hermanos: El pesebre es el lugar donde todas las miradas están vueltas hacia el niño que nos mira con ternura, hacia aquél que en su fragilidad está necesitado del cuidado de todos y nos está impulsando a cuidarnos como hermanos.

Los invitamos a entrar en el pesebre para reencontrarnos con Jesús; que el corazón se arrodille y adore en la carne del Dios hecho hombre el lugar de la verdadera alegría.

Unidos en la oración y deseándoles abundantes bendiciones.

¡Feliz Navidad!

+ Monseñor Carlos José Ñáñez - Arzobispo de Córdoba
+ Monseñor Pedro Torres - Obispo Auxiliar de Córdoba

Arzobispado de Córdoba

lunes, 15 de diciembre de 2014

Novena de Navidad 2014

Oraciones para todos los días
Dios y Padre nuestro, que has amado tanto al mundo hasta darnos a tu propio hijo para nuestra salvación, hecho hombre por obra del Espíritu Santo en el seno de María, llénanos de toda bendición en estos días preparatorios a su nacimiento en nosotros.

Jesús, antes de que nazcas visiblemente en Belén, ven ya a nuestro corazón, que lo encontrarás acogedor y tuyo del todo, pues sabes lo mucho que te queremos.

María, que con inefable amor de madre estás esperando ver a tu Hijo entre tus brazos, prepáranos tú misma para recibir a Jesús con la pureza inmaculada de tu alma bendita.

José, a quien Dios confió los primeros tesoros de la Redención, Jesús y María, ruega por nosotros para que recibamos en toda su inmensa abundancia la gracia de Dios en estos días de Navidad.

Lecturas para cada día

Primer día: 16 de diciembre
Le dijo el ángel:
"Deja de temer, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz un Hijo, al que pondrás por nombre Jesús. Será grande y llamado Hijo del Altísimo; el Señor le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob por los siglos, y su reino no tendrá fin".
Dijo entonces María:
"He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra". Y el ángel la dejó.
(Lucas 1, 30-33,38)

Segundo día: 17  diciembre
Cuando Isabel oyó el saludo de María, el infante saltó en su seno e Isabel quedó llena del Espíritu Santo.
Y dijo a grandes voces:
"¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Y cómo es que la madre de mi Señor viene a mí?”
Y dijo María:
“Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios, mi Salvador”.
(Lucas 1, 41-43, 46-47)

Tercer día: 18 de diciembre
En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo.
Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria. Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen.
José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.
(Lucas 2, 1 – 5)

Cuarto día: 19 diciembre
Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre;  y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue.
(Lucas 2, 6 – 7)

Quinto día: 20 diciembre
"Dejad de temer, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: Os ha nacido un Salvador que es el Cristo Señor en la ciudad de David. Esto os servirá de señal: “Encontraréis un niño envuelto en pañales reclinado en un pesebre".
Y en seguida se juntó al ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios, diciendo:
"Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres que Él ama".
(Lucas 2. 10-14)

Sexto día: 21 de diciembre
Ellos después de oír al rey, se marcharon; y la estrella, que habían visto en Oriente, iba delante de ellos hasta que fue a posarse sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella experimentaron una grandísima alegría.
Entraron en la casa, y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.
(Mateo 2, 9-11)

Séptimo día: 22 de diciembre
Después de que ellos se hubieron marchado, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
"Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto, y estate allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a buscar al niño para matarlo".
Él se levantó, tomó al niño y a su madre de noche y se fue a Egipto.
(Mateo 2, 13-14)

Octavo día: 23 de diciembre
Al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en busca suya.
A los tres días lo encontraron en el Templo sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles.
Todos los que le oían estaban admirados de su inteligencia y de sus respuestas.
Al verlo se quedaron maravillados, y su madre le dijo:
"Hijo, ¿por qué has hecho esto? He aquí que tu padre y yo te buscábamos angustiados".
Les contestó:
“¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo ocuparme en los asuntos de mi Padre?"
(Lucas 2, 45-49)

Noveno día: 24 de diciembre
Descendió Jesús con ellos.
Fue a Nazaret y les estaba sumiso.
Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.
Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia delante de Dios y de los hombres.
(Lucas 2, 51-52)

ORACIÓN FINAL:
Padre, la boca se nos llena de cantares y el corazón rebosa de alegría, porque se acerca el nacimiento de tu Hijo, que levantó del sueño a los pastores y sobresaltó a los poderosos. Pero sobre todo llenó de gozo a su Madre María, que había vivido un adviento de nueve meses.
Ella, sencilla como la luz, clara como el agua, pura como la nieve y dócil como una esclava concibió en su seno la Palabra. Concédenos que, a imitación suya, seamos siempre dóciles al evangelio de Jesús y así celebremos en verdad de fe la Pascua de su nacimiento. Amén.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Tercer Domingo de Adviento

Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Éste vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por Él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron donde él desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: «¿Quién eres tú?». Él confesó, y no negó; confesó: «Yo no soy el Cristo». Y le preguntaron: «¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?». Él dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el profeta?». Respondió: «No». Entonces le dijeron: «¿Quién eres, pues, para que demos respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». Dijo Él: «Yo soy voz del que clama en el desierto: ‘Rectificad el camino del Señor’, como dijo el profeta Isaías».
Los enviados eran fariseos. Y le preguntaron: «¿Por qué, pues, bautizas, si no eres tú el Cristo, ni Elías, ni el profeta?». Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia». Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde estaba Juan bautizando. (Jn 1,6-8.19-28)

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Misas en Geriátricos y Pesebre viviente

Durante los meses de noviembre y diciembre se han venido celebrando Misas en los Hogares Geriátricos de la zona, donde habitualmente los Ministros Extraordinarios de la Comunión concurren durante el año a llevar a los internados la Palabra y la Eucaristía.

Por su parte, el Grupo de Matrimonios de la Parroquia, está preparando un Pesebre Viviente que se va a realizar el sábado 20 de diciembre a las 19 horas en la zona del Barrio Bajo Villa Belgrano, calle Antonio Balard entre Tycho Brane y Gauss. Invitamos a todos a participar.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Segundo Domingo de Adviento

Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios. Como está escrito en el libro del profeta Isaías: Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino. Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos, así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Toda la gente de Judea y todos los habitantes de Jerusalén acudían a él, y se hacían bautizar en las aguas del Jordán, confesando sus pecados. Juan estaba vestido con una piel de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo: "Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo". (Mc 1, 1-8)

jueves, 4 de diciembre de 2014

Triduo y Fiesta Patronal de Nuestra Señora del Valle

“Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu Palabra”
Lc 1, 26-38

 Viernes 5 de diciembre
18:30 hs: Adoración al Santísimo Sacramento.
20:00 hs: Santa Misa.

Sábado 6 de diciembre
07:00 hs: Rosario de la aurora y a continuación Santa Misa.
20:00 hs: Santa Misa.
21:00 hs: Peña parroquial para toda la comunidad, con comida “a la canasta”. Actuación del conjunto “Signos de la Tierra”

 Domingo 7 de diciembre
Rezo del Santo Rosario media hora antes de cada Misa.
Misas a las 11:00 y a las 20:00 horas.

Lunes 8 de diciembre
20:00 hs: Santa Misa.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

El COMIPAZ convoca al reencuentro de los cordobeses

El miércoles 3 de diciembre, Córdoba se reencuentra a las 19:30hs en la Plaza San Martín frente a la Iglesia Catedral.

Es una iniciativa de COMIPAZ (Comité Intereligioso por la Paz), buscando promover una cultura de paz a través del diálogo y la educación en valores.

Te invitamos a sumarte, a compartir luz de esperanza, ‪unión, ‪amor, ‪solidaridad...

Más información en Facebook, en el muro de "Contagiemos valores" haciendo clic acá (tienes que estar registrado en Facebook para poder ver este enlace)