Evangelio del Segundo Domingo de Aviento

En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: «Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso se hará recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios».
(Lc 3,1-6)

Comentario
Hoy, la Iglesia se propone la contemplación de las palabras proféticas de Isaías que se refieren al Precursor del Señor, Juan Bautista, el cual se dio a conocer en el río Jordán anunciando la salvación de Dios. Él tenía la misión de abrir rutas, aplanar caminos, allanar montañas, convertir los terrenos escabrosos en valles frondosos (cf. Lc 3,4-5). También ahora a los cristianos se nos pide —sin ningún miedo al mundo actual— trabajar apostólicamente para que todos puedan vislumbrar la salvación (cf. Lc 3,6) que sólo viene de Dios por Jesucristo.
Tenemos muchas hondonadas para rellenar, muchos caminos para allanar, muchas montañas para trasladar. Quizá son tiempos difíciles, pero no nos faltarán los medios si contamos con la gracia de Dios. Seremos precursores en la medida en que vivamos cerca del Señor y entonces se cumplirán aquellas palabras de la Carta a Diogneto: «Lo que es el alma para el cuerpo, así son los cristianos dentro del mundo». Naturalmente, hemos de amar de todo corazón este mundo en el que vivimos, como decía un personaje de una novela de Dostoiewski: «Amad a toda la creación en su conjunto y en sus elementos, cada hoja, cada rayo, los animales, las plantas. Y amando comprenderéis el misterio divino de las cosas. Y una vez comprendido acabaréis por amar el mundo entero con un amor universal».
San Justino afirmaba: «Todas las cosas noblemente humanas nos pertenecen». Y desde las entrañas del mundo —en medio del trabajo, de la familia, del ambiente social— seremos precursores preparando los caminos de la salvación que viene de Dios. Con el ejemplo y la palabra «sacudiremos la pereza de los que nos rodean, les abriremos amplios horizontes ante su existencia egoísta y aburguesada, les complicaremos la vida, haciendo que se olviden de sí mismos y los llevaremos a la alegría y a la paz», tal como san Josemaría Escrivá describió el trabajo apostólico de los cristianos en medio del mundo.
Rev. D. Josep VALL i Mundó (Barcelona, España)

Armemos el pesebre en familia

El presente material quiere ser una ayuda para vivir el tiempo del Adviento. Es una propuesta sencilla elaborada por la Comisión de Liturgia de la Arquidiócesis de Córdoba, y está orientada a posibilitar que el Pesebre en nuestros hogares y comunidades sea armado como camino espiritual.

Situando la mente y el corazón en la pequeña gruta de Belén, desde la Palabra de Dios, podremos re-significar los personajes y elementos que forman parte del pesebre, ayudándonos  a acrecentar la Fe en el misterio de la encarnación.

Año tras año estamos invitados a contemplar y celebrar a Dios que se nos manifiesta con rostro humano, lleno de amor y ternura en el niño de Belén… La tradición de armar el pesebre en nuestros hogares puede ayudarnos a gustar este don de Dios y hacer un lugar en el corazón para recibir al Emmanuel.

# El establo de Belén

“Y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue” Lucas 2, 7

María y José, como tantos de hoy, excluidos de una sociedad que les brinde lo necesario para vivir dignamente, naturalmente, no consiguieron dónde alojarse. Pero todavía quedaba alguien que se apiadara de una mujer embarazada. Un establo, el sitio destinado a los animales, bien podía servirles… Y así fue como el pesebre se convirtió en el primer cobijo de Dios entre los hombres.
Fue San Francisco de Asís a comienzos del siglo XIII, quien realizó el primer pesebre viviente, por una inspiración que tuvo mientras oraba.

Rezamos:
Niño de Belén, danos la capacidad de “dar cobijo” en nuestro corazón y en nuestra casa a los que necesitan  de nosotros afecto y protección. Traemos a nuestra oración a todos los que en su vida se sienten solos… (Expresamos nuestras intenciones particulares.)

# La estrella

“¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? porque  vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo…” Mateo 2,2

La estrella ascendente significa el principio de una vida que resplandece desde su nacimiento. También la estrella significa” la gloria del Señor “anunciada ya por los profetas en el antiguo testamento: “Visitará al pueblo una luz que viene de lo alto, que guiará al pueblo por el camino de la paz”.
En esta estrella ascendente, que para los Magos anuncia un gran Señor, se descubre a Cristo resucitado que trae la salvación a los pueblos…Dios ha dado al mundo una respuesta que guía sus búsquedas y su existencia.

Rezamos:
Niño de Belén, ayúdanos a estar atentos a los signos que nos indican el camino para vivir auténticamente nuestra Fe. Te damos gracias por aquellos que nos la transmitieron y nos acercaron a vos. (Expresamos nuestras intenciones personales.)

# Pesebre y pañales

“Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor, y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre” Lucas 2, 1-12

¿Una señal? Un niño acostado en un pesebre y envuelto en pañales…la grandeza de la vida en la mayor sencillez  y  pobreza material, y el nacimiento de un niño en un lugar inesperado… Es Dios el que nace como un niño, y esto nos habla de una de sus decisiones más contundentes: Él ha elegido encarnarse en lo más pequeño de la sociedad, en lo más débil e indefenso.
¿Cuántos niños hoy no encuentran entre los hombres un lugar para nacer?

Rezamos:
Niño de Belén, te pedimos que en nuestra Patria se respete la dignidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
Traemos a la oración los niños que no pudieron nacer, a los que sufren la falta de cariño y las necesidades básicas para poder crecer. (Expresamos nuestras intenciones personales)

# Asno y buey

“…encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre”. Lucas 2,16

El asno con su mansedumbre, nos invita a pensar que ese niño arropado entre pajas y heno, al calor de los animales no es un monarca terreno… es un rey “manso”, el portador y el creador de la paz… el Rey salvador del mundo.
El buey nos evoca las tareas de labranza, representa el trabajo humano, que dignifica al hombre.
La presencia de ambos animales junto al niño transmite dulzura y desapego, y también  llama a la contemplación.

Rezamos:
Niño de Belén danos un corazón manso y puro semejante al tuyo.
Pedimos a Jesús por la paz y el trabajo de la familia. (Expresamos nuestras intenciones personales)

# María, la Virgen Madre

“Mientras tanto María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón”. Lucas 2-19.

María sacramento de la dignidad de la mujer… Ejemplo y testimonio de fe y de amor… Es la “bendita entre todas las mujeres”. En ella Dios dignificó a la mujer en dimensiones insospechadas, la redimió y la exaltó.
María hoy nos dice que la alegría todavía es posible porque ella sigue dando a luz al Niño, para hacernos conocer el amor, la benignidad y la ternura de nuestro Dios.

Rezamos:
Niño de Belén, Te pedimos que nos regales la docilidad de la Virgen María para aceptarlo TODO. Te pedimos por todas las mujeres que sufren la soledad, la explotación sexual o laboral, la miseria, el abandono, la ancianidad sin afecto.
Ponemos en esta oración a todas las madres de la familia.
(Expresamos nuestras intenciones personales)

# José

“Al despertar, José hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa y, sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso de nombre Jesús.” Mateo 1,24

José, por su fe, su docilidad y el abandono en las manos de Dios, nos permite descubrir que Dios obra la salvación más allá de nuestros planes y de nuestra capacidad.
José cuida el misterio de Dios. Se entrega al misterio y lo adora hecho vida en Belén junto a María. Un misterio de amor y ternura tan grande que, para vivir, hoy necesita todos los corazones de la historia humana.

Rezamos:
Niño de Belén, danos la capacidad y docilidad de interpretar y hacer realidad los signos y la voluntad de Dios en nuestra vida. Pedimos especialmente por los padres de nuestra familia, para que sean como José fieles educadores en la fe.
(Expresamos nuestras intenciones personales)

# Los ángeles

“Y, junto con el ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alaba a Dios…” Lucas 2,13

La aparición de los ángeles a los pastores, suscita temor, pero el ángel los tranquiliza: “No teman” Lo que viene a comunicar debe producir alegría inmensa. Su aparición irradia la gloria del Señor.
Los ángeles están presentes en el tiempo de Adviento y Navidad, y están presentes también en nuestra vida, para anunciarnos la presencia de Dios en nuestra personal historia de salvación.

Rezamos:
Te pedimos la capacidad de anunciarte con valentía, gozo y compromiso renovado
en todos los ambientes que frecuentamos. Damos gracias en este momento por todas las personas que con su vida nos enseñaron a conocer a Jesús.
(Expresamos nuestras intenciones personales)

# Los pastores

“Después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se decían unos a otros: Vayamos a Belén y veamos lo que ha sucedido…” Lucas 2,15

El pastor simboliza la vigilancia, está en constante ejercicio de vigilia porque está despierto y quizás ve lo que no ven los otros. Protege a su rebaño, una protección no exenta de sabiduría: sabe como cuidar y qué alimento conviene a las ovejas que tiene a su cargo.
Ellos están invitados a contemplar, como nosotros, mirar con profundidad la presencia de Dios en medio de la historia.

Rezamos:
Dios hecho hombre, en este año de la Fe te damos gracia por este don en nuestras vidas, por la fe que nos trasmitieron los pastores del Pueblo de Dios.
Te pedimos que, como los pastores de Belén, tengamos la sencillez y la sabiduría para CONTEMPLAR tu misterio de amor.
(Expresamos nuestras intenciones personales)

# Los Magos

“La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el Niño .Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al Niño con María, su madre.” Mateo 2, 10-11
Los Magos representan el tributo rendido por el mundo pagano al Mesías recién nacido. La irradiación del nacimiento de Jesús en el mundo entero. Representan también la adoración…los Magos “adoran” al Niño Dios, Se postran ante Él, lo reconocen como soberano, le brindan una adoración que sólo se tributa a Dios.

Rezamos:
Niño Jesús te pedimos nos des la fidelidad a la respuesta de los llamados de Dios en nuestra vida.
Danos la fortaleza de responder su llamado a pesar de que en algunas situaciones no comprendamos claramente lo que Dios nos pide. Como los Magos, queremos seguir “la estrella que nos conduce hacia ti”
(Expresamos nuestras intenciones personales)
(Podemos hacer un propósito personal para este tiempo y lo ofrecemos colocándolo junto al Pesebre.)

# EL NIÑO JESÚS

Podremos colocar el Niño en el pesebre durante el tiempo del adviento, o ubicarlo luego de la celebración de la Nochebuena, donde celebramos con entusiasmo su nacimiento.
El hijo de Dios está recorriendo en este tiempo todas las geografías del mundo y todas conducen a Belén… Pero no en cualquier lugar podrá “renacer”… Él renacerá con su presencia sanadora en los corazones dispuestos a vivir con amor y entregarse por amor como lo hizo Él en medio nuestro.

Fuente: Arzobispado de Córdoba

Fiesta de la Inmaculada Concepción de María


La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia singular de Dios, María no fue alcanzada por el pecado original sino que, desde el primer instante de su concepción, estuvo libre de todo pecado.

No debe confundirse esta doctrina con la de la maternidad virginal de María, que sostiene que Jesús fue concebido sin intervención de varón y que María permaneció virgen antes, durante y después del embarazo.

Al desarrollar la doctrina de la Inmaculada Concepción, la Iglesia Católica contempla la posición especial de María por ser madre de Cristo, y sostiene que Dios preservó a María libre de todo pecado y, aún más, libre de toda mancha o efecto del pecado original, que había de transmitirse a todos los hombres por ser descendientes de Adán y Eva, en atención a que iba a ser la madre de Jesús, que es también Dios. La doctrina reafirma con la expresión "llena eres de gracia" (Gratia Plena) contenida en el saludo del arcángel Gabriel (Lc. 1,28), y recogida en la oración del Ave María, este aspecto de ser libre de pecado por la gracia de Dios.

Esta doctrina es de origen apostólico, aunque el dogma fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus. 

 "...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..."

¡Feliz Cumple José María!


Saludamos con afecto al Diácono José María Molina
en el día de su cumpleaños número 32.
Nos hace muy felices tenerlo en la Parroquia
y rogamos a la Santísima Virgen que lo proteja siempre
y al Espíritu Santo que lo ilumine en su vida sacerdotal
cercanos ya a su ordenación presbiteral.
Hoy, después de la Misa de las 20 horas,
se realizará un brindis "a la canasta" en su homenaje
al cual invitamos.
Querido José:
¡¡¡ Estamos seguros que vas a ser
un sacerdote de mucho peso para la Iglesia Católica !!!

Adviento: Hoy me topé con Jesús


Hoy me topé con Jesús.
En el ruido del viento.
En el trinar de las aves.
En el bullicio de la ciudad.
Señal de la humanidad.
En el amigo que me acompaña o me saluda.
En quienes caminan aprisa a su faena.
En el saludo atento y respetuoso de mi jefe.
En el apretón de manos de mi compañero de trabajo.
En el escuchar la alegría de quienes trabajan.
En la sonrisa amable de un desconocido.
En el plato de alimento.
En el momento de iniciar las labores del día.
y al terminar la jornada diaria.
En la tierna voz de los niños.
En el sollozo de un recién nacido.
En el atardecer y anochecer del día.
En el llegar a casa y estar junto a mi familia.
En el ser amable ante una mirada de dureza.
En aceptar a los demás con sus indiferencias.
En el sonreír en lugar del odio y la venganza.
En el aceptarme a mí mismo sin presunciones.
En el servir aunque nunca sea reconocido.
En el sentir de todos su presencia.
En el hablar con el lenguaje mudo.
De verdad hoy me topé con Dios…
(No conozco el autor-Imagen: Google)

Agenda Parroquial 2 al 8 de Diciembre


• DOMINGO 2 DE DICIEMBRE

Primer Domingo de Adviento
11 hs: Santa Misa.
20 hs: Santa Misa.
4° Día Novena Parroquial. Jn 4, 10: Recemos por el mundo de la educación.

• LUNES 3 DE DICIEMBRE

18 a 19:45 hs: Narcóticos Anónimos.
5° Día Novena Parroquial. Jn 4, 10-20: Recemos por la Patria y por nuestros vecinos.

• MARTES 4 DE DICIEMBRE

9 a 10 hs: Gimnasia.
14:30 a 16:30 hs: Taller de Corte y Confección.
19:30 a 21:30 hs: Alcohólicos Anónimos.
20 hs: Santa Misa.
6° Día Novena Parroquial. Jn 4, 20-26: Recemos por la paz.

• MIÉRCOLES 5 DE DICIEMBRE

19 hs: Coro.
19:30 hs: Narcóticos Anónimos.
20 hs: Santa Misa (Rezo del Rosario antes de la Misa).
21 hs: Jóvenes Universitarios.
7° Día Novena Parroquial. Jn 4, 28: Recemos por el mundo del trabajo.

• JUEVES 6 DE DICIEMBRE

9 a 10 hs: Gimnasia.
19:30 hs: Alcohólicos Anónimos.
20 hs: Santa Misa.
Después de la Misa: brindis celebrando el cumpleaños de nuestro Diácono José María.
8° Día Novena Parroquial: Jn 4, 29-30, 39-42: Recemos por las vocaciones consagradas.

• VIERNES 7 DE DICIEMBRE

19:30 hs: Narcóticos Anónimos.
19:30 hs: Adoración Eucarística
20 hs: Santa Misa.
Novena Parroquial. Juan 4, 31-38: Recemos por las misiones

• SÁBADO 8 DE DICIEMBRE

10 hs: Apoyo Escolar.
10:30 hs: Infancia Misionera.
17:30 hs: Catequesis Bautismal.
20 hs: Santa Misa. Fiesta de la Comunidad Parroquial con María.
Taller de corte y confección: exposición y venta de trabajos.

Evangelio del Primer Domingo de Adviento

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: «Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas. Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación.
»Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra. Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre».
(Lc 21,25-28.34-36)

Comentario
Hoy, justo al comenzar un nuevo año litúrgico, hacemos el propósito de renovar nuestra ilusión y nuestra lucha personal con vista a la santidad, propia y de todos. Nos invita a ello la propia Iglesia, recordándonos en el Evangelio de hoy la necesidad de estar siempre preparados, siempre “enamorados” del Señor: «Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida» (Lc 21,34).
Pero notemos un detalle que es importante entre enamorados: esta actitud de alerta —de preparación— no puede ser intermitente, sino que ha de ser permanente. Por esto, nos dice el Señor: «Estad en vela, pues, orando en todo tiempo» (Lc 21,36). ¡En todo tiempo!: ésta es la justa medida del amor. La fidelidad no se hace a base de un “ahora sí, ahora no”. Es, por tanto, muy conveniente que nuestro ritmo de piedad y de formación espiritual sea un ritmo habitual (día a día y semana a semana). Ojalá que cada jornada de nuestra vida la vivamos con mentalidad de estrenarnos; ojalá que cada mañana —al despertarnos— logremos decir: —Hoy vuelvo a nacer (¡gracias, Dios mío!); hoy vuelvo a recibir el Bautismo; hoy vuelvo a hacer la Primera Comunión; hoy me vuelvo a casar... Para perseverar con aire alegre hay que “re-estrenarse” y renovarse.
En esta vida no tenemos ciudad permanente. Llegará el día en que incluso «las fuerzas de los cielos serán sacudidas» (Lc 25,26). ¡Buen motivo para permanecer en estado de alerta! Pero, en este Adviento, la Iglesia añade un motivo muy bonito para nuestra gozosa preparación: ciertamente, un día los hombres «verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria» (Lc 25,27), pero ahora Dios llega a la tierra con mansedumbre y discreción; en forma de recién nacido, hasta el punto que «Cristo se vio envuelto en pañales dentro de un pesebre» (San Cirilo de Jerusalén). Sólo un espíritu atento descubre en este Niño la magnitud del amor de Dios y su salvación (cf. Sal 84,8).
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Reflexiones de los obispos al acercarnos a la Navidad


Creemos en Jesucristo, Señor de la historia

Tengan un mismo amor, un mismo corazón, un mismo pensamiento…Que cada uno busque no solamente su propio interés, sino también el de los demás. (Flp 2,2.4)


El Año de la fe que hemos iniciado nos convoca a renovar nuestra fe en el Dios vivo y verdadero con una conciencia agradecida por el don recibido. Desde los orígenes de nuestra nacionalidad la fe cristiana fue transmitida en el ejercicio de la misión de la Iglesia, en el seno de las familias y por medio de sus proyecciones en la cultura de nuestro pueblo. Por eso, damos gracias por la fe de tantos argentinos que, a lo largo de nuestra historia, han sido testigos del Evangelio y ciudadanos ejemplares.

El centro de la fe cristiana es Jesucristo el Hijo de Dios hecho hombre, nuestro hermano y nuestro Redentor que nos ha revelado el amor del Padre y nos ha comunicado el Espíritu Santo, fuente de renovación y de unidad.

Al profesar con alegría y entusiasmo la fe expresamos nuestro deseo de difundirla y compartirla, de encarnarla en nuestra vida y en todas sus manifestaciones. Benedicto XVI al invitarnos a celebrar este tiempo de conversión, de reflexión sincera y de nueva adhesión al Señor nos ha recordado que la fe no puede quedar recluida en lo íntimo del corazón, sino que tiene una dimensión pública: requiere ser manifestada con coherencia en nuestras opciones temporales. (Benedicto XVI, Porta fidei 10)

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos

Invocamos a Jesucristo como Señor de la historia, y reconocemos que tenemos necesidad de Él, de su luz, de su perdón y de su gracia, para edificar la comunidad humana en la verdad, la justicia y el amor, según el plan de Dios. Varias veces, haciéndonos eco de una convicción ampliamente extendida, hemos afirmado que nos encontramos sumidos en una profunda crisis moral, que revela que la fe no impregna plenamente nuestro estilo de vida. Lo manifestamos en la oración que rezamos por la patria, al decir: Nos sentimos heridos y agobiados.

Esta dolorosa situación se refleja en todos los órdenes de la vida nacional. Podemos salir de ella mediante la conversión a Dios, el único Señor, abandonando el pecado y asumiendo el compromiso de cumplir sus mandamientos: “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas… Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mc 12,30-31) Este doble mandamiento del amor inspira el ejercicio de la justicia, que es la virtud básica de la vida social.

Queremos ser nación

Como señala Benedicto XVI, en este Año “será decisivo volver a recorrer la historia de nuestra fe, que contempla el misterio insondable del entrecruzarse de la santidad y el pecado” (Benedicto XVI, Porta fidei 13)

Estas palabras del Santo Padre nos interpelan, especialmente cuando miramos la vida de nuestra patria. Así como hemos dado gracias por la fecundidad de la fe en Argentina, también nos sentimos movidos a un examen de conciencia, a la conversión y a una purificación del corazón.

La patria es un don de Dios confiado a nuestra libertad. Un regalo que debemos cuidar y perfeccionar (Cf. CEA, Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad 11). Es esperanzador constatar que, no obstante tantas dificultades, sigue vivo en el alma de nuestro pueblo el deseo de ser nación y de construir juntos un proyecto de país.

La fe nos alienta a revisar nuestra vida personal y social a la luz de Jesucristo. Él es la Verdad que nos hace libres. El encuentro con el Señor despierta en el corazón del hombre aquellas energías espirituales y morales que necesitamos para fortalecer nuestro compromiso ciudadano. Aspiramos a ser una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común.

Con todos los discípulos misioneros de Jesús en Argentina ya estamos transitando los caminos de la nueva evangelización. Como pastores renovamos nuestro compromiso con el anuncio del Evangelio. Es el principal servicio que podemos ofrecerle a la sociedad argentina. Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios, para amar a todos sin excluir a nadie. El Hijo de Dios, al encarnarse, tomó la condición de servidor (Cf. Flp 2,7). En este Año de la fe, Él nos
invita a ser plenamente libres, haciéndonos como Él servidores los unos de los otros, superando
tanto el egoísmo, como actitudes meramente partidistas.

Todos los habitantes de nuestra patria necesitan sentirse respaldados por una dirigencia que no piense solo en sus propios intereses, sino que se preocupe prioritariamente por el bien común. “La felicidad está más en dar que en recibir” (Hch 20,35).

Recordamos, una vez más, que este servicio al bien común requiere una dedicación generosa a promover la dignidad de nuestros hermanos más pobres en su vida personal y familiar, para que sean protagonistas de su propio desarrollo integral. La educación y el trabajo siguen siendo los instrumentos que les permiten a las personas y a las comunidades ser artífices de su propio destino.

Los obispos argentinos, reunidos en nuestra 104 Asamblea Plenaria, hemos repasado con honda preocupación algunos síntomas de la persistencia de esta crisis moral y cultural. Compartimos algunos de ellos:

1. La dignidad de la vida desde la concepción hasta su término natural es la base de todos los derechos humanos. Reiteramos, una vez más, que el ordenamiento jurídico debe respetar el derecho a la vida.

2. La familia, fundada sobre el matrimonio entre varón y mujer, es un valor arraigado en nuestro pueblo. Anterior al estado, es la base de toda la sociedad y nada puede reemplazarla. Vemos con preocupación una corriente cultural y un conjunto de iniciativas legislativas que parecen soslayar su importancia o dañar su identidad.

3. Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Tienen el derecho de que el sistema educativo no les imponga contenidos contrarios a sus convicciones morales y religiosas. Deseamos que toda la sociedad tome una mayor conciencia de la necesidad de mejorar el sistema educativo, de modo tal, que los más pobres sean sus principales beneficiarios. La necesaria preparación para la vida cívica de niños y jóvenes debe excluir la politización prematura y partidista de los alumnos.

4. Constatamos una angustia generalizada en nuestro pueblo por la vida de los jóvenes. Es enorme la cantidad de ellos que no estudian ni trabajan: ésta es una de las hipotecas sociales más desafiante para los argentinos.

5. La droga se extiende por el crecimiento del crimen del narcotráfico y la red de complicidades que lo sustentan. Pensamos que ésta es una de las causas principales de la proliferación del delito y de la consiguiente inseguridad.

6. A casi treinta años de la democracia, los argentinos corremos el peligro de dividirnos nuevamente en bandos irreconciliables. Se extiende el temor a que se acentúen estas divisiones y se ejerzan presiones que inhiban la libre expresión y la participación de todos en la vida cívica.

Concédenos la sabiduría del diálogo

Toda sociedad tiene conflictos. La democracia, tal como lo refleja la doctrina social de la Iglesia, no se construye agudizándolos, sino concretando los ideales de una verdadera amistad social.

Algunas sombras nos han perseguido a lo largo de nuestra historia, que en distintos momentos han acentuado su intensidad e impedido una vigencia más plena del orden democrático. Una es el excesivo caudillismo, que atenta contra el desarrollo armónico de las instituciones, acentúa su deterioro y menoscaba la autonomía de cada uno de los poderes del estado, tanto en el orden nacional como provincial. Esto es particularmente delicado cuando se trata de la independencia del Poder Judicial.

Otra sombra es la oposición entre las visiones unitaria y federal de la nación, la cual se extendió fuertemente en los albores de nuestra patria, e intermitentemente se manifiesta en distintos momentos de la historia. Cuando en nuestra oración por la patria decimos que queremos ser nación expresamos un anhelo claramente manifiesto en nuestra Constitución. Queremos ser una nación basada efectivamente en un sistema republicano, representativo y federal.

Llegando la Navidad los argentinos debemos recordarnos la deuda pendiente de nuestra reconciliación. Se hace cada vez más necesario generar contextos de encuentro, de diálogo, de comunión fraterna que nos permitan reconocernos y tratarnos como hermanos, aborreciendo el odio y construyendo la paz.

El niño que María recuesta en el pesebre es el Señor de la historia. A Él volvemos a dirigirle nuestra plegaria: “Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos…” A la Virgen María, Nuestra Señora de Luján, le confiamos nuestras inquietudes y ponemos en sus manos nuestras esperanzas.

104ª Asamblea Plenaria
Conferencia Episcopal Argentina
Año de la Fe.  Adviento 2012

Novena Parroquial 2012: 29/Nov al 7/Dic.

Novena Parroquial 2012: 29 Nov. al 7 Dic.

Nueve días para contemplar en la Fe, con María, a Jesús que se acerca.


Primero realizar una lectura orante de Juan 4, 4-42, y luego cada día:

> Día 29: Jesús experimenta nuestro cansancio, se sienta junto al pozo, tiene sed 4,4-6
                  Mirando la humanidad de Jesús, rezamos por los cansados y agobiados

> Día 30: La Samaritana sale de su casa y va al pozo de Jacob  4,7
                 Saliendo de nuestro entorno, rezamos por los enfermos

> Día 1°: Jesús pide de beber 4,7.9.  al encontrarse con la Samaritana
                ¿Qué nos pide a nosotros? Recemos por las familias

> Día 2: … si conocieras el don de Dios… 4,10
               Recemos por el mundo de la educación

> Día 3: El dialogo salvífico, profético y misericordioso 4,10-20
               Recemos por la Patria y por nuestros vecinos

> Día 4: Dónde adorar 4,20-26
              Recemos por la paz

> Día 5: …dejó el cántaro… 4,28
               Recemos por el mundo del trabajo

> Día 6: …vengan a ver… 4,29-30.39-42
              Recemos por las vocaciones consagradas

> Día 7: …tengo otro alimento…4,31-38
              Recemos por las misiones

> Día 8:  FIESTA DE LA COMUNIDAD CON MARÍA

Oración diaria:
Virgen del Valle, madre de la esperanza, ayúdanos a ser una familia alimentada por la Palabra y la Eucaristía, conozca y ame la cultura cordobesa, para que a través del discernimiento comunitario y la integración de la variedad de dones carismas y ministerios, seamos discípulos y profetas, asumamos la opción de Jesús por los pobres, débiles y enfermos, y con humildad y gratitud caminemos hacia la santidad protagonizando la nueva evangelización.

Agenda Parroquial 25 Nov. al 1 Dic.


• DOMINGO 25 DE NOVIEMBRE

Jesucristo, Rey del Universo
11 hs: Santa Misa.
20 hs: Santa Misa.

• LUNES 26 DE NOVIEMBRE

18 a 19:45 hs: Narcóticos Anónimos.

• MARTES 27 DE NOVIEMBRE

9 a 10 hs: Gimnasia.
14:30 a 16:30 hs: Taller de Corte y Confección.
19:30 a 21:30 hs: Alcohólicos Anónimos.
20 hs: Santa Misa.

• MIÉRCOLES 28 DE NOVIEMBRE

19 hs: Coro.
19:30 hs: Narcóticos Anónimos.
20 hs: Santa Misa (Rezo del Rosario antes de la Misa).
20:30 hs: Taller del Padre Pablo Fuentes.
21 hs: Jóvenes Universitarios.

• JUEVES 29 DE NOVIEMBRE

9 a 10 hs: Gimnasia.
19:30 hs: Alcohólicos Anónimos.
20 hs: Santa Misa.
Novena Parroquial: 29-Nov al 7-Dic. Lectura Orante: Juan 4, 4-42
1er. Día. Juan 4, 4-6: Mirando la humanidad de Jesús rezamos con los cansados y agobiados.

• VIERNES 30 DE NOVIEMBRE

19:30 hs: Narcóticos Anónimos.
19:30 hs: Adoración Eucarística
20 hs: Santa Misa.
2do. Día Novena Parroquial. Juan 4, 7: Saliendo de nuestro entorno, rezamos por los enfermos.

• SÁBADO 1 DE DICIEMBRE

10 hs: Apoyo Escolar.
10:30 hs: Infancia Misionera.
18:30 hs: Bautismos
20 hs: Santa Misa.
3er. Díe Novena Parroquial. Juan 4, 7-9: ¿Qué nos pide a nosotros? Recemos con las familias.

Evangelio - Fiesta de Cristo Rey

En aquel tiempo, Pilato dijo a Jesús: «¿Eres tú el Rey de los judíos?». Respondió Jesús: «¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?». Pilato respondió: «¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?». Respondió Jesús: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí». Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres Rey?». Respondió Jesús: «Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz».
(Jn 18,33-37)

Comentario
Hoy, Jesucristo nos es presentado como Rey del Universo. Siempre me ha llamado la atención el énfasis que la Biblia da al nombre de “Rey” cuando lo aplica al Señor. «El Señor reina, vestido de majestad», hemos cantado en el Salmo 92. «Soy rey» (Jn 18,37), hemos oído en boca de Jesús mismo. «Bendito el rey que viene en nombre del Señor» (Lc 19,14), decía la gente cuando Él entraba en Jerusalén.
Ciertamente, la palabra “Rey”, aplicada a Dios y a Jesucristo, no tiene las connotaciones de la monarquía política tal como la conocemos. Pero, en cambio, sí que hay una cierta relación entre el lenguaje popular y el lenguaje bíblico respecto a la palabra “rey”. Por ejemplo, cuando una madre cuida a su bebé de pocos meses y le dice: —Tú eres el rey de la casa. ¿Qué está diciendo? Algo muy sencillo: que para ella este niñito ocupa el primer lugar, que lo es todo para ella. Cuando los jóvenes dicen que fulano es el rey del Rock quieren decir que no hay nadie igual, lo mismo cuando hablan del rey del baloncesto. Entrad en el cuarto de un adolescente y veréis en la pared quiénes son sus “reyes”. Creo que estas expresiones populares se parecen más a lo que queremos decir cuando aclamamos a Dios como nuestro Rey y nos ayudan a entender la afirmación de Jesús sobre su realeza: «Mi Reino no es de este mundo» (Jn 18,36).
Para los cristianos nuestro Rey es el Señor, es decir, el centro hacia el que se dirige el sentido más profundo de nuestra vida. Al pedir en el Padrenuestro que venga a nosotros su reino, expresamos nuestro deseo de que crezca el número de personas que encuentren en Dios la fuente de la felicidad y se esfuercen por seguir el camino que Él nos ha enseñado, el camino de las bienaventuranzas. Pidámoslo de todo corazón, pues «dondequiera que esté Jesucristo, allí estará nuestra vida y nuestro reino» (San Ambrosio).
Rev. D. Frederic RÀFOLS i Vidal (Barcelona, España)

Invitación del COMIPAZ

El Comité Interreligioso por la Paz (COMIPAZ) 
invita a toda la comunidad a realizar una 
“Ofrenda por la paz en Medio Oriente” 
en la plaza San Martín (Córdoba)
este viernes 23 de noviembre a las 12 hs.