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América Latina y el Caribe, Zona de Convivencia Interreligiosa

Ayer se firmó en esta ciudad de Córdoba, la Declaración de América Latina y el Caribe: ZONA DE CONVIVENCIA INTERRELIGIOSA. En la ceremonia participaron el gobernador de la provincia de Córdoba, Juan Schiaretti; el intendente de la ciudad de Córdoba, Ramón Javier Mestre; el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj; el representante de la Organización Islámica para América Latina y el Caribe, Mohamed Rumie; del Consejo Episcopal de América Latina, Monseñor Rodolfo Valenzuela Núñez (Guatemala); del Consejo Judío Latinoamericano, Adrián Werthein y del Consejo Latinoamericano de Iglesias, Isdalia Ortega Sánchez.

También estuvieron presentes el Arzobispo de Córdoba, Mons. Carlos Ñañez, su Obispo Auxiliar Mons. Pedro Torres, miembros del Comipaz (Comité Interreligioso por la Paz) y autoridades provinciales y municipales.

El objetivo de esta Declaración, es la de fortalecer la tolerancia y proteger el pluralismo de las distintas creencias religiosas y será el punto de partida para la creación y profundización de programas y proyectos que promuevan esta convivencia interreligiosa Latinoamericana y Caribeña, que es en sí mismo una bendición y un signo distintivo de nuestra religión.

Monseñor Carlos Ñáñez destacó que “esta Declaración de Convivencia Interreligiosa es como poner de manifiesto algo que gracias a Dios venimos viviendo en la ciudad y como expresión de eso es el Comipaz, una convivencia armónica, que implica conocimiento mutuo, aprecio, valoración y que queremos que esto pueda incidir positivamente no sólo en Córdoba, en el país, sino en la región. Así mismo, el Arzobispo señaló que “es sumamente importante, porque es también no solamente reafirmar una opción en latinoamérica sino proyectarla también a todo el mundo en donde hay a veces enfrentamientos que causan desazón y dolor. Además destacó que “el Comipaz es un don, un regalo que Dios nos ha hecho y que encuentra una cooperación en todas las comunidades, tiene un camino hecho, un prestigio, una trayectoria que ayuda a las comunidades y sirve a la sociedad. Evidentemente esto de la construcción de la convivencia y el diálogo es algo que siendo también responsabilidad del estado,  no lo pueda hacer solamente el estado, como tampoco las comunidades por sí solas, entonces se desea una cooperación mutua”.

Por su parte, Mons. Pedro Torres destacó que “el Papa Francisco hoy a convocado a 11 premios Nobel de la Paz, para conversar sobre el tema de la supresión de las armas nucleares. Da la impresión de una sintonía providencial, de que hay un esfuerzo, por muchos caminos para que nos encontremos, nos reconozcamos, nos respetemos en una búsqueda de una vida mejor”.

Para ampliar la siguiente imagen hacer clic sobre la misma)

“Que las dificultades y conflictos que nos aquejan se resuelvan pacíficamente” – Mons.Carlos Ñáñez y Obispos Auxiliares

En la celebración eucarística de este domingo 11 de junio, desde la Parroquia Santísima Trinidad, el Arzobispo de Córdoba Mons. Carlos Ñáñez, acompañado de sus Obispos Auxiliares, Mons. Pedro Torres y Mons. Ricardo Seiruti, invitó a “pedir al Señor por la paz social y a comprometernos todos con ella”.

“Renovamos nuestra fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un Dios compasivo y misericordioso, lleno de bondad. Es un misterio la Santísima Trinidad, y ante Él estamos invitados a adorar, a cantar la grandeza de su bondad. Es un misterio que desborda la razón, y no está contra ella. Es un misterio de Amor, y en este marco estamos invitados a realizar la colecta de Caritas.”

“Celebrar la Santísima Trinidad es reconocer la presencia de un Dios que está con nosotros, y en nosotros, habita en cada corazón. Y esta presencia nos anima a vivir en paz, como nos recuerda el Apóstol San Pablo en la carta a los Corintios”

“En nuestra realidad hoy en Córdoba nos afectan y nos duelen situaciones de violencia, que se traducen, entre otras cosas, en actitudes de desprecio de la vida humana. Especialmente en los recientes episodios de femicidio, que son como el colmo de esa violencia. Una violencia que comienza siendo verbal, que luego se transforma en sicológica, que finalmente desemboca en lo físico, con consecuencias trágicas e irreparables.

Una violencia que en el ámbito social a veces tienen origen en imprudencias verbales de algunos dirigentes, que no miden suficientemente las consecuencias imprevisibles que sus dichos pueden desencadenar. Esa imprudencia comporta una seria responsabilidad por parte de quienes se expresan de esa manera, sobre todo teniendo en cuenta que son referentes de distintos sectores, y que tienen un protagonismo en la sociedad.

Una violencia que afecta la institucionalidad de la sociedad cuando no se respetan ni acatan las normas y leyes que rigen las instituciones y la sociedad, como en el conflicto del transporte urbano que estamos atravesando; o cuando algún funcionario, también recientemente, emite con ligereza opiniones que afectan al estado de derecho vigente o incluso, lesionan el orden democrático que nos rige, y que queremos que nos rija.

Lo que hemos perdido y sufrido en nuestra patria en otros momentos de la historia, más o menos reciente, nos debe impulsar a no transitar nuevamente caminos que se han mostrado, a todas luces, infecundos y estériles.

La Patria es un don de Dios confiado a nuestra libertad, todos somos responsables de construir su grandeza, que incluye el bienestar de todos los ciudadanos. Y somos responsables también de evitar el fracaso, la frustración en la búsqueda y en la consecución de esa grandeza. 

Por eso, junto con mis Obispos Auxiliares, Padre Pedro y Padre Ricardo, quiero invitar a la comunidad católica, y a los creyentes de otras tradiciones religiosas, que encomendemos en nuestra oración los destinos de nuestra Córdoba, y de la Patria, para que todas las dificultades y conflictos que nos aquejan, se resuelvan pacíficamente y a través del diálogo, que es el modo adecuado de resolver los diferendos, y que implica, por parte de todos, la grandeza de alma de escuchar a los demás, y de aceptar las soluciones posibles, renunciando a puntos de vista o intereses sectoriales o personales, a favor del bien común de toda la sociedad.

Quiero invitar especialmente a la comunidad católica a que pongamos estas intenciones en manos de la Patrona de nuestra Patria, Nuestra Señora de Luján, para que ella la encomiende a su Hijo, Señor de la Historia, y nos abra caminos de solución, de convivencia en armonía y en paz.”
- Texto oficial del Arzobispado de Córdoba. Foto: Felipe

Mensaje de Pastoral Social. “La paz social se construye responsablemente”

A las autoridades estatales y gremiales:

Frente a los acontecimientos que están sucediendo en la ciudad de Córdoba, queremos manifestar nuestra preocupación. Nuestro deseo es animar para entre todos contribuir a la paz social.

Valoramos todos los esfuerzos que se hacen para que gocemos todos de paz más social. Sabemos que a veces los conflictos no son simples de resolver. Pedimos a Dios les conceda la sabiduría y la voluntad necesaria para encontrar caminos de solución a éstos y tantos problemas que nos aquejan.

Junto con nuestra oración, queremos apelar a la responsabilidad y a la buena voluntad de ustedes como dirigentes y referentes políticos y sociales.

¡La violencia no nos hace bien!

Quisiéramos pedirles que no escatimemos esfuerzos por evitar cualquier gesto, acción, palabra o declaración violenta. En primer lugar, porque la violencia en cualquiera de sus formas daña el tejido social; en segundo lugar, porque de nuestros dirigentes esperamos absolutamente lo contrario. Como sociedad estamos enfermos y cansados de la violencia, la sufrimos a diario. La violencia genera más violencia.

Quisiéramos pedirles que, lejos de fomentar la violencia, sean constructores de paz social y de consenso en pos del bien común. Esperamos de ustedes el ejemplo y el esfuerzo incansable por construir un diálogo sincero que nos haga bien a todos. Anhelamos puedan garantizar y construir la paz social.

¡Nos da impotencia quedar como rehenes!

Los conflictos son parte de la vida, a veces inevitables, pero creemos que las soluciones hasta ahora propuestas para resolverlos a veces no son las adecuadas, especialmente cuando atentan contra el bien común y vulneran legítimos derechos de otros ciudadanos. Frente a tanto conflicto, termina siendo el ciudadano común, el trabajador, el jubilado, el estudiante y muchas veces los que más sufren, quienes quedan rehenes de lo que muchas veces parece ser, además de un conflicto puntual, una puja de poder. Son los mismos ciudadanos los que terminan siendo violentados por los modos en que se buscan resolver los conflictos.

No cuestionamos la legitimidad de los reclamos. Alentamos a que todos defendamos los derechos y cumplamos nuestras obligaciones, a la vez que pedimos cordialmente a los actores involucrados que revisen los modos de reclamar.

¡Todos tenemos derechos!

Finalmente nos animamos a pedirles gestos de grandeza, acorde a la función pública que desempeñan en la sociedad. Estamos seguros que las partes afectadas pueden encontrar caminos para el diálogo y así resolver los conflictos sin perjudicar a toda la ciudadanía.

Anhelamos y apelamos a tener en cuenta a tantos ciudadanos que se sienten violentados, con impotencia y fastidio, frente a los conflictos sociales de modo permanente y sistemático. Muchos ciudadanos tienen que afrontar cotidianamente situaciones muy difíciles porque la vida no les es fácil. No es justo que se le complique aún más la vida por conflictos ajenos.

Necesitamos actores sociales que den testimonio de valores que animen a los jóvenes a la construcción de una sociedad justa, fraterna y democrática por el bien de todos.

PASTORAL SOCIAL ARQUIDIOCESANA
IGLESIA CATÓLICA EN CÓRDOBA
Córdoba, 5 de junio de 2017.

Presentación del Niño Jesús y Jornada de la Vida Consagrada

El 2 de Febrero se celebra la Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de la Virgen María. Se conoce también esta fiesta como "La Candelaria".

Aunque esta fiesta es principalmente de carácter Cristológico, en ella se conmemora un acontecimiento muy importante en la vida de María: su purificación y la presentación de su hijo al sacerdote en el Templo, en cumplimiento de su obligación de consagrarlo a Dios. Y más todavía porque es ésta una fiesta de la luz que es la que le da nombre. La fiesta de la Candelaria se llama así porque en ella se bendicen las candelas que se van a necesitar durante todo el año, a fin de que nunca falte en las casas la luz tanto física como espiritual. Los fieles acuden a la Santa misa de este día con las velas, que son bendecidas solemnemente por el sacerdote y a continuación se hace una corta procesión entre dos iglesias cercanas o por el interior de la misma iglesia, con las velas encendidas. Esta fiesta tenía gran significación cuando la única luz en las casas era la de las velas y candiles.

Esta fiesta cierra el ciclo de Navidad y se celebra exactamente a los cuarenta días del 25 de diciembre. A mediados del siglo V se celebraba con luces y tomó el nombre y color de "la fiesta de las luces"
La Jornada de la Vida consagrada se celebra en la fiesta en que se hace memoria de la presentación que María y José hicieron de Jesús en el templo "para ofrecerlo al Señor" (Lc 2, 22).

La celebración de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que tiene lugar por primera vez el 2 de febrero de 1997 tiene como objetivo ayudar a toda la Iglesia a valorar cada vez más el testimonio de quienes han elegido seguir a Cristo de cerca mediante la práctica de los consejos evangélicos y, al mismo tiempo, quiere ser para las personas consagradas una ocasión propicia para renovar los propósitos y reavivar los sentimientos que deben inspirar su entrega al Señor

La misión de la vida consagrada en el presente y en el futuro de la Iglesia, en el tercer milenio, no se refiere sólo a quienes han recibido este especial carisma, sino a toda la comunidad cristiana. En la exhortación apostólica post-sinodal ‘Vita consecrata’, publicada en 1996 por Juan Pablo II, escribía: "En realidad, la vida consagrada está en el corazón mismo de la Iglesia como elemento decisivo para su misión, ya que «indica la naturaleza íntima de la vocación cristiana» y la aspiración de toda la Iglesia Esposa hacia la unión con el único Esposo" (n. 3). A las personas consagradas, pues, quisiera repetir la invitación a mirar el futuro con esperanza, contando con la fidelidad de Dios y el poder de su gracia, capaz de obrar siempre nuevas maravillas: "¡Vosotros no solamente tenéis una historia gloriosa para recordar y contar, sino una gran historia que construir! Poned los ojos en el futuro, hacia el que el Espíritu os impulsa para seguir haciendo con vosotros grandes cosas" (ib., 110).

La Jornada Mundial de la Vida Consagrada se celebra cada año con un triple objetivo:

- Promover en todo el pueblo de Dios el conocimiento y el aprecio de la vida consagrada.
- Dar gracias a Dios por el gran don de la vida consagrada que enriquece y alegra a la comunidad cristiana con sus múltiples carismas y con los frutos de tantas vidas consagradas totalmente a la causa del Reino.
- Invitar a las personas consagradas a celebrar juntas y solemnemente las maravillas que el Señor ha realizado en ellas y hacer más viva la conciencia de su insustituible misión en la Iglesia y en el mundo.

Con el Adviento iniciaremos un nuevo Año Litúrgico

Explicación del Año Litúrgico

El Año Litúrgico o Calendario Litúrgico es el ciclo de las celebraciones litúrgicas durante el año de las iglesias cristianas, que determina cuándo se celebran las fiestas, memoriales y solemnidades y qué porciones de las escrituras deben ser leídas. La iglesia occidental (Católica y evangélica) y la oriental (Ortodoxa) tienen distintas fechas para las distintas fiestas pero la secuencia es esencialmente la misma.

En el círculo del año desarrolla todo el misterio de Cristo, desde la Encarnación y la Navidad hasta la Ascensión, Pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Señor. El comienzo y el ritmo del Año Litúrgico es distinto del año civil, o del escolar, o del comercial.

El Año Litúrgico está dividido en varios períodos, llamados tiempos litúrgicos:

* Tiempo de Adviento
* Tiempo de Navidad
* Primera parte del Tiempo Ordinario
* Tiempo de Cuaresma
* Triduo Pascual
* Tiempo de Pascua
* Segunda parte del Tiempo Ordinario

En cada tiempo litúrgico, el sacerdote se reviste con casulla de diferentes colores:

• Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua
• Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo ordinario
• Morado significa luto y penitencia. Se usa en Adviento, Cuaresma y Semana Santa
• Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio. Se utiliza en las fiestas de los santos mártires y en Pentecostés.

El Año Litúrgico comienza en el primer domingo de Adviento, en la liturgia romana.

El eje del Año litúrgico es la Pascua. La Iglesia Romana determina la celebración de la Pascua el primer domingo posterior a la primera luna llena después del equinoccio de primavera. Este domingo siempre cae entre el 22 de Marzo y el 25 de Abril.

Siendo la fiesta más importante de la liturgia, la Pascua se celebra por 50 días, desde el domingo de Pascua hasta Pentecostés.  Según la liturgia actual, la Cuaresma termina en la tarde del Jueves Santo con la liturgia de la Cena del Señor que da comienzo al Triduo Pascual.  El Viernes Santo se hace el "ayuno pascual" que se continúa el sábado santo, preparatorio a la gran celebración pascual.  El triduo culmina en la Vigilia Pascual del sábado por la tarde.

Los primeros ocho días de la pascua constituyen la octava  y se celebran como solemnidades del Señor. El agua bendecida en la Vigilia pascual se usa para los bautismos en toda la temporada de pascua.

En el día 40 de la pascua se celebra la Ascensión del Señor y los 9 días de la Ascensión a Pentecostés (la novena original) son días de intensa preparación para la venida del Espíritu Santo.

Períodos del Año Litúrgico

1. ADVIENTO:
Se compone de cuatro semanas que preparan la Navidad. Su tema central es la Celebración de la Venida del Señor. Recuerda su venida naciendo en Belén y su venida gloriosa al final de la Historia.

2. NAVIDAD:
Abarca Navidad y Epifanía. Inicia la tarde del 24 de Diciembre y termina con la fiesta del Bautismo del Señor, el domingo siguiente a Epifanía. El Nacimiento se presenta en dos aspectos: Jesús Salvador es don del Padre (Navidad), su salvación es para todos (Epifanía). Lo reconocemos como Hijo de Dios que nos hace hijos adoptivos. Es tiempo de alegría que llega hasta la Epifanía y luego termina con la Fiesta del Bautismo del Señor, y luego empezamos la primera parte del llamado Tiempo Ordinario que se extiende hasta el martes anterior al miércoles de Cenizas.

3. CUARESMA:
Periodo de cuarenta días que precede y prepara la Pascua, a semejanza de los 40 días que Cristo ayunó y oró en el desierto. La Iglesia se propone una gran catequesis litúrgica sobre el Bautismo para renovar nuestro ser de hijos de Dios, y sobre la penitencia para vivir siempre como hombres nuevos, ya que es reconciliación con Dios y con los hermanos y es medio de Purificación. Traza un recorrido como Jesús, cargando con la Cruz: "Que no se haga mi voluntad sino la tuya" (Lc 22,43). Es tiempo de conversión para liberarnos del hombre viejo. Tiempo de oración, penitencia y caridad.

4. SEMANA SANTA
Es la semana más importante del año, que ningún cristiano podría faltar a ella. Recordamos los grandes acontecimientos que Dios hizo por amor a nosotros: Pasión, muerte y resurrección de Jesús. Los ritos son muy llenos de significado, por eso urge prepararse bien.

4.1. DOMINGO DE RAMOS:
En la procesión con los ramos de olivo recordamos la entrada de Jesús en Jerusalén, donde se desarrollan los hechos de la Pascua. La gente aclamaba a Jesús: "Hosanna". El color rojo recuerda a Jesús Rey (Mt. 27,28).

5. TRIDUO PASCUAL:
Es la fiesta más grande del año, tiene los siguientes días y actos:

5.1. CENA DEL SEÑOR:
Misa en la que se recuerda la última Cena y el gesto de Jesús de lavar los pies a los apóstoles como signo de su amor hasta la muerte. Al final se lleva procesionalmente la Eucaristía para adorarle en el monumento en recuerdo del Huerto de los Olivos: ¿No han podido velar una hora conmigo? Le hacemos compañía y agradecemos su presencia permanente.

5.2. VIERNES SANTO:
En la primera parte se lee solemnemente la Pasión de Jesús. Siguen las grandes invocaciones por todos los hombres del mundo. Luego, una procesión con el crucifijo que lo besamos recordando que la Cruz de Jesús ha salvado al mundo. Finalmente, comulgamos con la Carne del Cordero (Cristo) sacrificado por nosotros.

5.3. VIGILIA PASCUAL:
Es la más larga espera de la más grande fiesta del año. Se le celebra con cuatro símbolos sacramentales:
- LA LUZ: Fuera del templo se enciende el Cirio Pascual, símbolo de Cristo resucitado. Todos los cristianos entran a la Iglesia oscura encendiendo sus cirios, y se canta el Pregón Pascual que es el anuncio de que Jesús resucitó.
- LA PALABRA: Varias lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento explican el significado de la Pascua de Jesús, su paso de este mundo al Padre; sobre todo la narración de la salida de Egipto hacia la libertad pasando por el Mar Rojo. El Señor mandó celebrarlo como memorial con el Cordero Pascual y los panes ázimos. Jesús realizó esto con la Eucaristía.
- EL AGUA: Con el rito del bautismo llegan a la fe y participan de la muerte y resurrección de Cristo nuevos hermanos.
- PAN EUCARISTICO: La Eucaristía es el momento culminante, pues hace presente al Señor resucitado. Hoy suenan las campanas, mudas desde el jueves.

6. CINCUENTENA PASCUAL:
En los cincuenta días desde Pascua hasta Pentecostés, gozosamente como si fuera un gran domingo, la Iglesia celebra el triunfo de Cristo, con la Ascensión y el envío del Espíritu Santo que da origen a la misión de la Iglesia. Finalizado el tiempo pascual viene la segunda parte del Tiempo Ordinario, que no es un tiempo monótono, rutinario, aburrido, en el que se adormece la fe; todo lo contrario, el Tiempo Ordinario es un tiempo vivo, un tiempo lleno de fuerza y vigor, un tiempo que alimenta nuestra vida cristiana; un tiempo necesario de reflexión y profundización, un tiempo de oración constante que nos prepara y capacita para celebrar – cada año – más conscientemente, los grandes misterios de la fe: la encarnación y la Resurrección de Jesús. Esta segunda (y más larga) parte del Tiempo Ordinario, o “durante el año”, llega hasta la Fiesta de Cristo Rey con la que termina el Año Litúrgico.

Significado de algunos términos:

Las FERIAS, son los demás días de la semana que no son Domingo. Los días en que no se conmemora a ningún santo generalmente también se llaman “ferias” y la Misa que se celebra en esos días se llama: “Misa de feria”. Las ferias pueden ser corrientes o privilegiadas. Las ferias privilegiadas son las de Adviento y de la Cuaresma.

Las MEMORIAS son celebraciones discretas que tan sólo se agregan a la celebración que corresponde al día. La memoria es obligatoria o libre. La obligatoria debe celebrarse si no está impedida; la libre se observa o no, según la oportunidad o la devoción.

Las FIESTAS son celebraciones de mayor importancia, pero que se realizan totalmente en el día asignado a la fiesta.

Las SOLEMNIDADES son las celebraciones aún más importantes:
* Siempre empiezan en las “Vísperas“, es decir, la tarde del día anterior.
* A veces tiene “vigilia“, es decir, tiene Misa propia el día anterior: Navidad y Pentecostés.
* A veces tienen “Octava“, es decir, la celebración se prolonga durante toda la semana que sigue: Pascua y Navidad.

Los CICLOS de los años litúrgicos
¿Te has preguntado por qué en las lecturas del domingo se utiliza una letra A, B o C para las lecturas? Se trata de los ciclos dentro del tiempo litúrgico.
La Iglesia ha establecido dentro de la organización para la celebración de la Liturgia en el tiempo ordinario, asignarle unas letras a cada año litúrgico con el fin de poder estructurar las lecturas que se proclaman en cada Eucaristía dominical.

La división se hizo con base en los Evangelios Sinópticos:
- Evangelio según San Mateo: Ciclo A
- Evangelio según San Marcos: Ciclo B
- Evangelio según San Lucas: Ciclo C
De esta forma, durante cada año se tratan los textos de cada evangelista. ¿Y el Evangelio de San Juan? Pues este Evangelio se va intercalando dentro de cada año, especialmente en el tiempo de Pascua y Cuaresma, y esto era una costumbre muy antigua.

Cada año litúrgico corresponde a una letra, por lo que luego de 3 años se vuelven a asignar las letras. Por lo tanto, cada 3 años tendremos el ciclo de cada evangelista sinóptico. El año litúrgico que estamos próximos a iniciar será ciclo A.

Para las celebraciones eucarísticas entre semana, se maneja otro ciclo distinto, de acuerdo al leccionario ferial. Este ciclo se hace durante 2 años, par e impar.

Ayuda solidaria a hermanos necesitados

Con el aporte de muchos que colaboran acercando alimentos y ropa a la parroquia, hicimos dos grandes envíos a la Fundación del Negro Toby que brinda su ayuda a los hermanos más necesitados del norte argentino.

La Fundación Toby Solidario tiene como lema: "Hay personas que no solo sufren y se lamentan viendo la miseria ajena, sino que ponen manos a la obra para intentar revertirla, o al menos aliviarla".

Más información sobre esta Fundación haciendo clic acá.

Damos las gracias a quienes con su aporte lo hacen posible.

Comunicado de la Comisión Nacional de Pastoral sobre adicciones y droga dependencia

Hay un terrorismo de base que emana del control global del dinero sobre la tierra y atenta contra la humanidad entera. De ese terrorismo básico se alimentan los terrorismos derivados como el narcoterrorismo (Papa Francisco, III encuentro para los movimientos populares 05/11/2016)

Como Comisión Nacional de pastoral sobre adicciones y droga dependencia, constituida por los delegados diocesanos de todo el país, queremos expresar nuestra gran preocupación por el momento que atraviesa nuestra patria respecto del tema que nos ocupa. Con claridad decimos que no se trata de un gobierno u otro, sino más bien de un problema que fue creciendo y, como una espiral, avanza profundizando el deterioro de la vida de nuestros jóvenes y destruyendo el tejido social.

Es así que, cotidianamente, llegan a nuestras parroquias e instituciones presentes a lo largo del territorio nacional, en nuestros pueblos y ciudades muchos pibes, gurisas, changos y chinitas que perdieron su  libertad por la falta de sentido y oportunidades, y quedaron entrampados en las redes del consumo de alguna droga, tanto legal como ilegal. Acompañamos el sufrimiento de sus familias y seres queridos. Esto sucede incluso en los pueblos más chiquitos, en los que para poder ver a un psicólogo o especialista en salud mental hay que viajar 100 o 200 km. La situación es desesperante y nos preguntamos cuál es la respuesta que como sociedad estamos ofreciendo. Debemos sincerarnos. En los centros urbanos estamos discutiendo modos novedosos de intervenir, organizando congresos y analizando las falencias de los distintos paradigmas y modelos teóricos , muchas veces importados, y la respuesta sigue siendo insuficiente, mientras hay cerca de un millón de jóvenes que no estudia ni trabaja en nuestro país.

En ese sentido, advertimos que la respuesta que se sigue dando es con un acentuado enfoque en la dimensión represiva hacia los sectores más vulnerables. Basta comparar el presupuesto del Ministerio de Seguridad con el de la Sedronar para comprender la desproporción de la que estamos hablando. Pero hay que decirlo, si a nuestros jóvenes no les ofrecemos oportunidades reales para crecer, para descubrir el sentido de la vida, políticas públicas de prevención y un sistema de salud adecuado,  van a ser estructuralmente vulnerables. No alcanza con perseguir al narcotráfico, hay que cuidar a los pibes.

Desde ya que no queremos drogas en nuestros lugares y apoyamos los intentos por erradicarlo. En ese sentido, entendemos que sería bueno poner la mirada también en los circuitos financieros que lo hacen posible, porque sino queda como un problema de los pobres y las fuerzas de seguridad cometen atropellos con los pibes. ¡No! el narcotráfico es una red multinacional con gerentes y CEOs, que saben tanto de complicidades políticas como de comunicación, de maquillar la realidad con teorías novedosas surgidas en universidades prestigiosas, de hacer lobby y buscar leyes favorables a su negocios.

En este contexto de ausencia de oportunidades y respuestas aparece una voz que es imprescindible escuchar: la situación dramática de niños y jóvenes que padecen epilepsia refractaria  y que encuentran en un derivado del cannabis el paliativo a sus dolencias. Entendemos que es imprescindible que quienes padecen esta enfermedad puedan tener su medicina, y que corresponde al Estado proveerla gratuitamente.

Lo que no queremos es que el reclamo justo de los familiares se entremezcle con políticas que hacen daño a otros. En definitiva, no estamos de acuerdo con las políticas liberales que reclaman el derecho de cultivar, tener o consumir drogas, porque entendemos que no todas las personas están en la misma situación, y vemos que a los pibes que no tienen o tienen pocas oportunidades en la vida, estas acciones les pueden costar carísimas.

Por último, por la gravedad del momento que estamos viviendo, por las muertes, tragedias, y sufrimientos de miles de pibes y pibas a lo largo del país, de hombres y mujeres, por el dolor de sus familias, por nuestros barrios, villas, pueblos y ciudades, por el Padre Juan Viroche y todos los que día a día dan la vida, este equipo pide la pronta declaración de la emergencia nacional en adicciones, y reclama a los distintos niveles del estado: municipales, provinciales y nacional, a los medios de comunicación, a las empresas, a las iglesias y distintos credos que  se hagan eco de este pedido, que como un grito que se eleva al cielo de la patria: ¡Basta! ¡Basta! ¡¡¡¡Ni un pibe menos por la droga!!!! Hay que ponerse a trabajar.

Invitamos a todos a ponernos la Patria al hombro como nos pide el Papa. Que la Virgen de Luján, patrona de nuestra Patria nos enseñe el camino del compromiso y nos revele las fibras de solidaridad que son la identidad de nuestro pueblo argentino.

Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Droga dependencia
Domingo 6 de Noviembre de 2016

Jornada de la Solidaridad - Zona Pastoral N° 7 de Córdoba

Con singular éxito se desarrolló la Jornada de la Solidaridad organizada por la zona pastoral número 7 de nuestra ciudad en los predios del Colegio Hogar “La Inmaculada” del barrio Villa Rivera Indarte.

El frío del clima no impidió una numerosa concurrencia  -más de 300 personas-  que le puso calor a la jornada, la cual comenzó con la Santa Misa y luego tuvo actividades recreativas, charlas y una peña en la que varios grupos hicieron su aporte alegre y festivo para el público, todo ello con la conducción de la locutora Katy Cabral que presentó los números artísticos y los testimonios.

El buffet fue un éxito total, gracias a las donaciones recibidas para la venta, tales como empanadas, pebetes, sandwichs de miga, pan para panchos, chorizos, salchichas, gaseosas, tortas, postres, golosinas, etc. todo ello en medio de un clima de gran fraternidad y espíritu solidario.

Los donativos recibidos en las Parroquias y en la Jornada misma, ( leche en polvo y pañales ) cubrieron 6 camionetas, que como ya estaba programado se entregaron a las zonas más carenciadas de nuestra zona pastoral, que serán distribuidas desde Vicaría Padre Claret y Parroquia Visitación del Señor.

Muchas gracias a todos los que participaron: los que estuvieron en la organización, los jóvenes voluntarios que mantuvieron el orden y la limpieza de las instalaciones y la distribución de los donativos recibidos, y por cierto ¡Muchas gracias a la gran concurrencia que dio brillo a la convocatoria y puso calor de fraternidad y solidaridad a la tarde del domingo!

Para ver también en la página del Arzobispado de Córdoba hacer clic acá.

12 de Agosto: Día del Educador Católico

La celebración de la Jornada del Educador Católico se festejará este año el viernes 12 de agosto. Se eligió este día ya que en dicha fecha también se efectuará el 19º Curso Anual de Educación Inicial y Educación Primaria organizado por CONSUDEC en la ciudad de Córdoba cuyo tema será: “Educar, una pasión por lo humano”. La JAEC invita para este evento especialmente a directivos, docentes y estudiantes de formación docente de nivel inicial y primaria.

Para no multiplicar la participación de diversos agentes institucionales que involucran a la comunidad educativa se pensó en ese único día para ambos eventos. Los que participen en el evento de CONSUDEC estarán así celebrando la Jornada del Educador Católico. Los demás integrantes de la comunidad educativa deberán concurrir a la Jornada del Educador Católico cuyo tema será: “Educar en libertad y cuidado para nuevas independencias”.

Es preciso descubrir nuevas independencias a partir de la actual realidad social, las transformaciones educativas y los cambios que se deben dar en la dinámica institucional.

Este año sugerimos para la Jornada del Educador Católico algunos temas y textos inspiradores:

- En el Año del Bicentenario: Documento de los Obispos por el Bicentenario, capítulo 4.
- En el Año de la Misericordia: Bula Papal, punto 10.
- Amoris Laetitia, punto 7.
- José Gabriel Brochero y las nuevas independencias. Texto del Padre Eduardo Casas que está en la página de JAEC.
- Sugerimos que la Jornada del Educador Católico tenga un momento de celebración, presentación del tema, trabajo en grupos con lectura y análisis de consignas a la luz de los materiales; plenario y cierre.

Instamos a trabajar en comunidades reunidas en torno a cada zona pastoral, reconociéndonos como hermanos y ciudadanos que caminan juntos. La JAEC está dispuesta a ayudarlos y esperamos su evaluación por correo electrónico. 

Comisión Directiva de la JAEC

Contacto: Av. Velez Sarsfield 891, Córdoba, Capital.
Telefonos: (0351) 4212172 – (0351) 4284612 – (0351) 4280230 – web: jaec.org.ar

Colaboraciones con la emergencia en el Litoral

Siempre pensando en el otro, sostenemos que la mejor ayuda es la que se organiza. Cáritas Córdoba agradece la demostración de solidaridad, pero momentáneamente no recibirá donaciones para los hermanos inundados del Litoral. Los que deseen ayudar podrán hacerlo a una cuenta bancaria a nombre de Cáritas Argentina Emergencia.

Desde Cáritas Córdoba nos pusimos en contacto con representantes de las regiones afectadas. Y la realidad es que por el momento, en una primera etapa de ayuda inmediata, las necesidades básicas están siendo cubiertas. Es necesario ser organizados en la distribución y en la entrega considerando que el agua aún no baja, por lo tanto tampoco hay demasiados lugares donde acopiar las donaciones.

Por lo tanto NO se recibirán donaciones de ningún tipo en la sede de Cáritas (Vélez Sársfield 929), ni tampoco en las parroquias, por el momento y hasta nuevo aviso.

Siempre insistimos en que “la mejor ayuda es la que se organiza”. Por este motivo, y para evitar gastos de traslado y tareas de recepción, clasificación y distribución de las donaciones, la institución ha creado una cuenta para hacer donaciones en efectivo:

Cuenta Corriente Banco Nación Nº 35869/51 – Sucursal Plaza de Mayo 0085
CBU 01105995-20000035869519
A nombre de: Cáritas Argentina Emergencia CUIT 30-51731290-4

También se puede colaborar ingresando a: https://www.caritas.org.ar/emergencia/

Seguimos unidos en oración pidiendo en este tiempo de Navidad la gracia de la misericordia, la paciencia, la unidad y el consuelo para nuestros hermanos del Litoral.

Las obras de misericordia

Estamos viviendo el Año de la Misericordia. Vale entonces recordar que las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales. Las obras de misericordia son 14 y se dividen en 7 Espirituales y 7 Corporales.

LAS SIETE OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUALES

1. Enseñar al que no sabe.
Es importante que cooperemos con nuestros hermanos, pero es más importante enseñarles a realizar por ellos mismos aquello que no saben. Por ello, enseñémosle a orar, a perdonar, a perdonarse, a compartir, etc.

2. Dar buen consejo al que lo necesita.
Para dar buen consejo es necesario que nosotros mismos hayamos sido aconsejados por un director espiritual, que nos ayude a orar a Dios Padre, para que nos envíe su Santo Espíritu y nos regale el don de consejo. Así, bajo la guía del Señor, tanto nuestras palabras como nuestro actuar, serán un constante aconsejar a los que lo necesitan.

3. Corregir al que se equivoca.
Muchas veces nos enojamos o reímos cuando vemos a algún hermano equivocarse, olvidándosenos que no somos perfectos e inevitablemente nos equivocaremos también. Pensemos, ¿nos gustaría que se rieran de nosotros?, definitivamente NO, así que, cuando alguien se equivoque corrijámoslo con amor fraternal para que no lo vuelva a hacer.

4. Perdonar al que nos ofende.
¡Qué difícil!... tanto que Jesús nos dice que debemos perdonar 70 veces 7, es decir, SIEMPRE. Además en el Padre Nuestro, nos pone la condición de perdonar nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Así que, a perdonar, perdonar, perdonar....

5. Consolar al triste.
Jesús nos ha dicho: "Dichosos los que lloran porque serán consolados". El consuelo de Dios, por medio de su Espíritu Santo, nos consuela. Pero, además, Dios se vale de nosotros para consolar a los demás. No se trata de decir: no llore, sino de buscar en las Escrituras, las palabras que mejor se adecúen a la situación. En los salmos podremos encontrar esa palabra de consuelo que requerimos, por eso, es conveniente recitarlos y meditarlos constantemente.

6. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
¡Qué fácil es ver la paja en el ojo del prójimo y no vemos la viga en el nuestro!. Cuando seamos capaces de disimular los defectos de nuestro hermano, estaremos colaborando en la construcción del Reino del Señor. Tengamos paciencia con los ancianos, los niños, el vecino, el compañero de trabajo y ellos la tendrán con nosotros, en nuestros defectos.

7. Rogar a Dios por los vivos y los difuntos.
Cuando escucho a mis hijos orar pidiendo a Diosito por nosotros, por sus hermanos, por sus compañeros de escuela y por sus abuelitos ya fallecidos, me siento agradecido de saber que muchos elevan una oración al Creador por mí y por mis familiares o amigos que se me adelantaron a la casa del Padre. Cada oración es una intercesión, y el Señor nos pide que oremos unos por otros para mantenernos firmes en la fe, así como El oró por Pedro para que una vez confirmado, le ayudara a sus hermanos.

LAS SIETE OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES

1. Visitar a los enfermos.
Nuestros hospitales están llenos de enfermos olvidados por sus familiares, o bien, personas que por la lejanía con el centro hospitalario, no reciben visita alguna. Es bueno dar dinero para los necesitados, pero que bueno es darnos nosotros mismos. Compartamos de nuestro tiempo con ellos y llevémosles una palabra de aliento, un rato de compañía a esos cristos en su monte de los olivos.

2. Dar de comer al hambriento.
Jesús nos ordena compartir con el necesitado cunado nos dice, "El que tenga dos capas dele una al que no tiene, y el que tenga alimento, comparta con el que no" (San Lucas, 3-11). Al compartir nuestro alimento, no solo les llenamos el estómago a nuestros hermanos necesitados, sino que les mostramos el amor de Dios que no los deja desfallecer.

3. Dar de beber al sediento.
Con cuantas ganas nos bebemos un vaso de agua fresca luego de recorrer un largo trecho para calmar nuestra sed. ¿Cuántas veces pensamos en nuestros hermanos que no tienen un lugar donde beberlo? Pensemos en aquellos que se enferman porque deben calmar su sed con agua contaminada, aquellos que mueren de sed porque otros la desperdician, incluso Jesús, en su trance de muerte, sintió sed y lo exclamó con tanta vehemencia, que un soldado romano le acercó una esponja con hiel y vinagre para que la calmara. ¿Somos nosotros peores que ese soldado romano como para negar agua al sediento?

4. Dar posada al peregrino.
Existen muchos inmigrantes que esperan nuestra ayuda para poder vivir dignamente junto a su familia, ayuda que debe hacerse presente en toda forma y a todo momento. Recordemos que esos hermanos desposeídos son Sagrarios del Espíritu Santo que merecen al menos una Tienda de Encuentro con el amor Divino.

5. Vestir al desnudo.
A menudo nos encontramos con hermanos que están vestidos con harapos o bien se encuentran desnudos, viéndose disminuida su dignidad de hijos de Dios. Ayudémosles a recobrarla brindándoles una vestidura limpia y respetable, que les permita reencontrar al Señor en la bondad de los demás.

6. Visitar a los encarcelados.
Cada mañana nos levantamos y corremos a los centros de estudio o trabajo, y posiblemente pasemos frente a un centro de reclusión en el que muchos de nuestros hermanos sufren la soledad y la indiferencia. Nuestra Santa Madre Iglesia nos llama a llevarles, no solo cosas materiales, sino el cariño de toda la comunidad a cada uno de ellos, para que se sientan parte del rebaño del Único Pastor.

7. Enterrar a los muertos.
Sepultarlos no significa olvidarlos, por el contrario, esta obra de misericordia coporal nos lleva a la obra de misericordia espiritual que nos invita a rezar por los vivos y los muertos. Al enterrarlos no debemos olvidar que es nuestro deber mantener sus sepulturas en buen estado, pues en ellas se contienen los restos mortales de aquellos que fueron Templo del Espíritu Santo.