Evangelio del Domingo 5° de Cuaresma

En aquel tiempo, había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta. Éstos se dirigieron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le rogaron: «Señor, queremos ver a Jesús». Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Él les respondió: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.
»Ahora mi alma está turbada. Y ¿que voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero ¡si he llegado a esta hora para esto! Padre, glorifica tu Nombre». Vino entonces una voz del cielo: «Le he glorificado y de nuevo le glorificaré». La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno. Otros decían: «Le ha hablado un ángel». Jesús respondió: «No ha venido esta voz por mí, sino por vosotros. Ahora es el juicio de este mundo; ahora el Príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí». Decía esto para significar de qué muerte iba a morir.
(Jn 12,20-33)

Descansar en Dios

La oración es ante todo “descanso”. Un descanso que nos enseña a encarar descansadamente el trabajo. Si en algo hay que ‘trabajar’ durante nuestra oración es en ‘descansar’ nuestra vida en Dios.

Jesús nos dijo que Él no tiene dónde reclinar la cabeza (Lc 9,58), lo cual, sólo es posible si tiene dónde reclinar el corazón. En nuestra oración ocurre precisamente esto, no tenemos dónde reclinar la cabeza (lo que estamos pensando), sólo tenemos dónde reclinar el corazón: en el Corazón de Dios, en el corazón de su Amor.

Significa todo un ‘trabajo’ descansar reclinando el corazón. Pareciera que hasta que la cabeza no se recuesta, no hay descanso, y sin embargo, no habrá descanso hasta que el corazón no se recueste.

El ejemplo más vivo de esto, es la oración de Jesús en la angustiosa puerta de su Pasión, en el huerto de Getsemaní (Mt 26,39). Todo el trabajo de Jesús está en descansar su corazón, para que su cabeza descanse en los caminos que se trazan desde el Proyecto que salva a toda la humanidad. Y el secreto para encontrar ese descanso pasa por la realidad del Padre, en la que la realidad del Hijo está sostenida.

Como él, nosotros también debiéramos aprender a no hablar mucho cuando oramos (Mt 6,7-8), sino a descansar lo que nos preocupa, poniendo el corazón a descansar en el Padre. Algo así sería: “Padre, me da miedo”; “Padre, no me atrevo”; “Padre, no está en mis manos”; “Padre, no quiero”; “Padre, no entiendo”; hasta poder simplemente terminar diciendo: “Padre”.

No tener tiempo para orar es no tener tiempo para descansar. Si no oramos, pronto nos cansamos.

Javier Albisu sj

Invitación al Grupo Vicentino "Cura Brochero"

El Grupo Vicentino de la Parroquia Nuestra Señora del Valle te invita a formar parte del mismo. Necesitamos personas dispuestas a brindarse a los demás por amor a Dios en el prójimo. Las tareas a realizar son múltiples: visitas y servicio a quien lo necesite...

¡Ábrete al llamado de Jesús, que hoy requiere de tus manos, de tu boca, de tus pies, para llegar al que sufre, al que está solo, al que está enfermo, al que espera una palabra de consuelo y esperanza para seguir viviendo!.

Siente la alegría del servicio, dale mayor sentido a tu vida. ¡TE ESPERAMOS!

Recuerda las palabras de Jesús: "LO QUE HICIERES AL MÁS PEQUEÑO DE MIS HERMANOS A MÍ ME LO HACÉIS! Mt. 25,40.

Nos reunimos los segundos y cuartos jueves de cada mes a las 18.30 hs. en el salón parroquial. Primera reunión: Jueves 22 de marzo de 2012.

¡OJALÁ TE DECIDAS! ¡ESPERAMOS CONTAR CON VOS!
          
Grupo Vicentino "Cura Brochero"

Lanzamiento del gesto misionero Cuaresma - Pascua 2012

En Jesús... nos comprometemos
"Denles ustedes de comer"

“Que como Pueblo de Dios que peregrina en Córdoba, junto a los hombres y mujeres de buena voluntad, asumamos el compromiso de construir (la vida es tarea) nuestras familias, nuestra Patria y el Pueblo de Dios.”

El objetivo que la Arquidiócesis nos propone en este año, nos invita a una de las más cualificadas y determinantes conductas por las cuales nos identificamos como cristianos.

Compromiso cristiano, una palabra quizás gastada, o bien fuera del ámbito de las preocupaciones del consumo o de los sectores del dinero ó del poder, pero que cobra una seria relevancia ante los desafíos y las preocupaciones actuales. Compromiso que nos invita a una toma de postura que no por ser evangélica deja de ser arriesgada y valiente y que tiene su raíz y fundamento en el Amor entrañable del Padre que se ha comprometido con nosotros dándonos lo más preciado suyo: su Hijo muy querido.

Los obispos de América Latina reunidos en Aparecida (año 2007) nos hacen una invitación en este sentido y nos llaman, desde nuestra condición de discípulos misioneros, a impulsar el Evangelio de la vida y la solidaridad (DA 400). Se detienen en sectores particulares que son los más vulnerables y donde debemos prestar mayor solicitud en el cuidado de la vida:

• Las Personas que viven en la calle en las grandes urbes.
• Los Migrantes.
• Los Enfermos.
• Los Adictos dependientes.
• Los Detenidos en cárceles.

Son rostros concretos, gente de nuestro entorno, “los rostros sufrientes que nos duelen” (DA 407), hermanos que tenemos al lado y que están expectantes de nuestra mirada, de nuestra atención. Rostros sufrientes que se hacen visibles cuando nos detenemos ante el prójimo, el hermano próximo que espera la riqueza misionera que se nos ha regalado a nuestro corazón.

El Gesto Misionero de Cuaresma - Pascua que comenzamos el Miércoles de Ceniza tendrá la impronta que partirá de la mirada y atención misericordiosa a estos hermanos, los citados anteriormente o bien aquellos otros que se encuentran en nuestras comunidades como más urgentes de nuestra solicitud y compromiso cristiano.

La imposición de ceniza a los enfermos que realizamos en la Cuaresma, irá unida a la intención de pedir la oración por cada uno de estos rostros sufrientes como así también por nuestra disponibilidad al compromiso con ellos.

De esta manera la misión de la Iglesia en este Gesto Diocesano se encontrará fielmente sostenida por la oración de los hermanos enfermos, a semejanza de lo que dice el apóstol Pablo: “Ahora me alegro de poder sufrir por ustedes, y completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia” (Col 1,24)

Pidámosle a María Santísima, mujer fuerte y comprometida en el silencio, la oración y el servicio, que nos lleve de su mano por los caminos de la Vida plena de su Hijo Jesús.

ORACIÓN DEL ENFERMO

¡Oh Dios!, de mi debilidad y mi fortaleza,
de mi tristeza y de mi alegría,
de mi soledad y compañía,
de mi incertidumbre y esperanza.

En la noche de mi enfermedad
me pongo en tus manos de Padre:
Alumbra esta oscuridad con un rayo de tu Luz,
abre una rendija a mi esperanza,
llena con tu Presencia mi soledad.

Señor, que el sufrimiento no me aplaste,
para que también ahora
sienta el alivio de tu Amor
y sea agradecido a la generosidad
de cuantos sufren conmigo. Amén


PADRE NUESTRO MISIONERO

Padre nuestro que estás en el cielo... Creemos ¡oh Dios! que eres nuestro Padre porque nos lo ha revelado Jesús. Pero hay una multitud de hombres que todavía ignoran el amor de tu corazón paternal y no saben rezarte la oración que tu mismo Hijo nos enseñó.

Santificado sea tu nombre... en tu nombre está encerrado el mensaje de tu amor y la historia de nuestra salvación.  Anunciando a los pueblos tu paternidad, la Iglesia misionera te hace conocer a Ti y a tu enviado Jesucristo.

Venga a nosotros tu Reino... porque sólo en tu Reino, llegamos a ser hijos tuyos y hermanos entre nosotros. Tu Reino de paz, de fe y caridad implantan los misioneros en el corazón de la humanidad.

Hágase tu voluntad... Conocerte a Ti, reconocerte en Cristo y amarte en el Espíritu Santo es tu voluntad. Sálvanos, Padre, para que podamos salvar a nuestros hermanos y se cumpla así el deseo de tu hijo: "que haya un sólo rebaño y un sólo pastor".

Danos hoy nuestro pan de cada día. "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" y este pan de tu palabra el mundo lo reclama. Envía predicadores de tu Evangelio para saciar a la multitud hambrienta y sedienta de justicia y amor.

Perdona nuestras ofensas... porque hemos pensado poco en nuestro deber de llevar a los que no te conocen la fe que recibimos gratuitamente. Perdónanos, Señor, porque no comprendemos todavía, la grandeza de la misericordia hacia los más necesitados.

No nos dejes caer en la tentación...  de escandalizarnos, ni de desconfiar de tu providencia amorosa ante aquellos que no creen, después de dos mil años de la muerte en la cruz de tu hijo por nosotros.

Líbranos del mal...  de ser insensibles a las necesidades de los que aún no te conocen. De este mal de la indiferencia, líbranos, Señor. Amén.


CREDO DEL ENFERMO Y EL ANCIANO  MISIONERO

CREO que Dios Padre, que ha creado todas las cosas del cielo y de la tierra, no ha creado el dolor ni el sufrimiento, pero sí los  permite con designios de amor y de misericordia.

CREO que Jesucristo su único Hijo, nuestro Señor ha venido a la tierra para salvarnos. A través de su muerte en cruz y su resurrección ha transformado y santificado el sufrimiento, dotándolo de un valor salvífico y redentor.

CREO que el sufrimiento es para el alma el gran cooperador de la redención y la santificación.

CREO que el Espíritu Santo de Dios, Señor y dador de Vida, es Amor y que, en sus manos, el dolor no es más que un medio de que se vale su amor para transformarnos y salvarnos.

CREO que el sufrimiento ofrecido por amor es tanto, y aún más fecundo, que nuestras palabras y obras; y más poderosas han sido para nosotros y más eficaces a los ojos de su Padre, las pocas horas de la Pasión de Cristo, que todos los años de su predicación y de su apostolado en la tierra.

CREO que a través de la enfermedad y las limitaciones de la vejez, completamos en nuestra carne lo que le falta a la cruz de Cristo y, de esta manera, colaboramos de manera incomparable con su obra redentora en beneficio de la humanidad.

CREO en la Iglesia que es una, santa, católica y apostólica.

CREO que en la eternidad hallaremos a aquellos que han soportado y abrazado la Cruz, y que sus sufrimientos y los nuestros, irán a perderse en el infinito Amor divino y en las alegrías de la definitiva reunión.

CONFIESO que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.

ESPERO la resurrección de la carne y la vida del mundo futuro. Amén.

CAAM
Comisión Arquidiocesana de Animación Misionera
Arzobispado de Córdoba

Evangelio del Domingo 4° de Cuaresma

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: «Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por Él vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.
»Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios».
(Jn 3,14-21)

Talleres 2012 de "Hogares Sanos y Apacibles"

Talleres dictados por el Padre Pablo Fuentes omi en la Parroquia Nuestra Señora del Valle

• 1° Taller: Rengo, rengo, pero vengo.

Cuarto miércoles, comenzando el 28 de marzo, de 20:30 a 22:30 horas.

Requisito: Haber asistido al taller “De los sentimientos a los valores” o participado de Encuentro Matrimonial.

2° Taller: El amor también se enferma…¡protéjelo!

Cuarto miércoles, comenzando el 25 de abril, de 20:30 a 22:30 horas.

Requisito: Abierto a todo público, pero especialmente para parejas de matrimonios o de novios.

Entrada gratuita y cada uno colabora como desee.

No una vida, sino dos

Atento a la reciente resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a favor de la no penalización del aborto por violación en la interpretación del artículo 86 del código penal, el Arzobispo de Córdoba, Mons. Carlos José Ñáñez, quiere expresar su total  coincidencia con lo manifestado por la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina en su documento: “No una vida, sino dos”, del 18 de agosto de 2011, en donde se expresó claramente a favor de la vida señalando “…cuando una mujer está embarazada, no hablamos de una vida sino de dos, la de la madre y la de su hijo o hija en gestación. Ambas deben ser preservadas y respetadas. La biología manifiesta de modo contundente a través del ADN, con la secuenciación del genoma humano, que desde el momento de la concepción existe una nueva vida humana que ha de ser tutelada jurídicamente. El derecho a la vida es el derecho humano fundamental”.

“Deseamos escuchar, acompañar y comprender cada situación, procurando que todos los actores sociales seamos corresponsables en el cuidado de la vida, para que tanto el niño como la madre sean respetados sin caer en falsas opciones. El aborto nunca es una solución.”

Córdoba, 14 de Marzo de 2012 

Ejercicios "Espiritualidad para el siglo XXI"

Los EJERCICIOS ESPIRITUALES...

“(Son) siempre un remedio eficaz para el mal del hombre moderno, arrastrado por el torbellino de las vicisitudes humanas a vivir fuera de sí, excesivamente absorbido por las cosas exteriores; (son) fragua de hombres nuevos, de cristianos auténticos, de apóstoles comprometidos” (Beato Juan Pablo II, 16-XII-79).

“(Son) una fuerte experiencia de Dios, suscitada por la escucha de su Palabra, comprendida y acogida en la propia vida personal, bajo la acción del Espíritu Santo, que, en un clima de silencio, de oración, y con la mediación de un guía espiritual, ofrece capacidad de discernimiento para purificar el corazón, convertir la vida, seguir a Cristo y cumplir la propia misión en la Iglesia y en el mundo” (Benedicto XVI, 2-IX-08).

Encuentro Pastoral 2012 del Arzobispado de Córdoba

Este primer encuentro del año se realizó ayer sábado 10 de marzo de 2012 en el colegio de las Hermanas Concepcionistas de la ciudad de Córdoba.

En un clima de fraternidad y comunión que caracteriza estos encuentros pastorales que se realizan en el comienzo de cada año; participaron cerca de 1300 agentes pastorales representando a las distintas comunidades de la Arquidiócesis de Córdoba. Sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos, educadores, hermanos y hermanas de distintos carismas y comunidades con el propósito de “Profundizar en la comprensión y espiritualidad de la programación pastoral 2012; y celebrar al Dios de la Vida que se compromete en la historia humana y nos invita a tomar parte gustando de este compromiso”.

A las 8.30 se hizo la presentación y bienvenida, media hora después se vivió un rico momento de oración inicial y a continuación las palabras de Mons. Carlos Ñáñez que dieron marco al encuentro.

A las 9.35 el P. Eduardo Casas asesor de la Junta Arquidiocesana de Educación Católica de Córdoba estuvo a cargo de la iluminación: "El Pan del Compromiso".

De 10 a 12 horas los grupos (20 de jóvenes y 40 de adultos), reflexionaron animados por el espíritu de “Gustar al Dios de la Alianza, que empecinadamente renueva su Promesa de Vida abundante y nos invita a tomar parte, a sumarnos en la construcción de la Patria, la Familia, el Pueblo de Dios”.

Los aportes se compartieron online con todos los participantes por la página del Arzobispado de Córdoba www.arzobispadocba.org.ar  (los adultos), y por Facebook desde el perfil “Una Promesa que Contagia” con pistas de los jóvenes acerca de cómo y desde dónde podemos sumarnos positivamente en la construcción de la Patria, la familia, el Pueblo de Dios.

A las 12.20 se compartió un intenso momento de oración en torno a la adoración de la eucaristía, momento que los participantes piden que se repita cada año, y finalmente la despedida.

El pan del compromiso


Por Pbro. Eduardo Casas 
(extracto)

Compromiso es una palabra formada de palabras con una riqueza plural de significados: alude a la dinámica anticipativa del tiempo que sueña con el futuro, la promesa que se pronuncia como un juramento a cumplirse y el envío hacia un destino con el propósito de que llegue a realizarse.

Si la palabra compromiso contiene el vocablo promesa, entonces, compromiso es tener en cuenta la “promesa-con” otra u otras personas o con algo. La promesa es necesario que sea compartida para que pueda realizarse. Es un deseo, un anhelo, un sueño en común. Tiene algo dado y algo por darse; algo presente y algo futuro; ahora y mañana. El compromiso es lo que transforma una promesa en realidad.

Hay varios pasajes del Evangelio que pueden darnos pautas del proceso que implica, interior y exteriormente, empatizar con las situaciones ajenas, identificarse con ellas y comprometerse. Por ejemplo, casi todas las curaciones que aparecen en el Evangelio revelan sentimientos, actitudes y gestos de Jesús que nos ilustran al respecto. Podemos recordar la curación de los leprosos (Lc 17, 11-19), la curación del paralítico (Mt. 9, 1-8; Mc 2, 1-12; Jn 5, 1-16); la del ciego de nacimiento (Jn 9, 1-41), la de Bartimeo (Mc 10, 46-52; Lc 18, 35-43), etc.

Hay otros pasajes –que no son milagros–  y que igualmente muestran situaciones cotidianas de necesidades, carencias o límites. Por ejemplo, el teto de Mt. 25, 31-46 con el cual Jesús se identifica con los más vulnerables (el que tiene hambre, sed, está desnudo, enfermo o preso) y el buen samaritano que manifiesta toda una pedagogía de compromiso solidario con el discriminado (Lc 10, 25-37).

Incluso hay pasajes que entrañan enseñanzas al respecto, como la parábola del hijo pródigo donde el padre expresa un compromiso de identificación con cada uno de sus dos hijos, bien distintos (Lc 15, 11-32).

De todos los pasajes del Evangelio, me detendré en el texto de la multiplicación de los panes según la versión del Evangelio de Maros 6, 34-44.

“Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella porque eran como ovejas sin pastor y estuvo enseñándoles largo rato. Como se había hecho tarde, sus discípulos se acercaron y le dijeron: este es un lugar desierto y ya es muy tarde. Despide a la gente para que vaya a las poblaciones cercanas a comprar algo para comer. Él respondió: denles de comer ustedes mismos. Ellos le dijeron: habría que comprar pan por valor de doscientos denarios para dar de comer a todos. Jesús preguntó: ¿cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver. Después de averiguarlo dijeron: cinco panes y dos pescados. Él les ordenó que hicieran sentar a todos en grupos sobre la hierba verde y la gente se sentó en grupos  de cien y de cincuenta. Entonces Él tomó los cinco panes y los dos pescados y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente. Todos comieron hasta saciarse y se recogieron doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado. Los que comieron eran cinco mil hombres”.

Los discípulos –con un sentido de realidad–  le advierten a Jesús que están en medio de un lugar inhóspito. Jesús les da entonces a los discípulos una orden prácticamente imposible, sugiriéndoles que no resuelvan la situación despidiendo a la gente, no haciéndose cargo, no tomando parte de la necesidad que advierten. Nada se soluciona con el descompromiso, al contrario, se agudiza más. Si algo s puede hacer, por poco que fuere, hay que intervenir. Aunque sea poco, es mejor que la indiferencia o dejar que los otros lo resuelvan por sí mismos cuando no pueden o no tienen los medios para hacerlo.

Sólo cuando los discípulos han asumido lo que pueden hacer por los demás, aunque sea poco o nada, Él toma la iniciativa. Le basta sólo esa mínima disposición. El primer compromiso se genera primero en la actitud interior, no en los medios exteriores. Antes del milagro de la multiplicación visible está el milagro de la multiplicación invisible. Antes que los panes, se multiplican las disposiciones de los discípulos a colaborar.

A Dios no le importa lo que tenemos o dejamos de tener, le interesa nuestra disposición en relación a eso que tenemos, sea mucho o poco. Dios puede obrar sólo cuando hay entrega. Se puede tener muy poco –que si lo entregamos– se multiplica. Se puede, en cambio, tener mucho. Si lo guardamos, no sólo que no se multiplica sino que se pierde. Lo que no se entrega, no se multiplica. Ni siquiera se conserva o permanece, simplemente se pierde. Tal es la dinámica del don. Dios obra cuando el hombre se dispone, más allá del alcance de sus medios…

Las carencias humanas son también posibilidades de Dios, si las entregamos a Él. No hay que ver lo que nos falta, lo que queda, lo que no hay, lo que no somos o tenemos, lo que esperamos y no conseguimos, lo que deseamos y no alcanzamos. Hay que actuar los deseos y los sueños como si se hubieran cumplido para poder así realizarlos. Es preciso descubrir el potencial concentrado y la energía contenida en cada límite, desentrañar la fuerza irresistible de esperanza que genera toda carencia.

No todo está mal, ni perdido, ni ensombrecido. La familia, la patria y el pueblo de Dios necesitan una esperanza realista capaz de contemplar que la gracia de Dios renace con mayor fuerza a partir de cada “si” humano, de cada pequeña y callada fidelidad. En todas las realidades de estrecheces humanas germina una promesa renovada, un don que quiere volver a brillar, una fuerza que se alimenta de vida que crece y se expande. Dios continúa –de muchas insospechadas maneras–  multiplicando panes, pescados y milagros a partir de límites humanos. Sólo para quien lo desea, un límite es capaz de serlo. El límite está en nosotros, no en la realidad. Para Dios no hay imposibles: Él actúa no “a pesar de” nuestros impedimentos, obstáculos, necesidades y carencias, sino “en razón de” todo eso. Sólo espera que nosotros hagamos nuestra parte: entreguemos nuestra pobreza. Él nos devuelve su riqueza multiplicada en nuestra entrega. Sólo así el límite se transfigura, queda superado y transformado.

Nosotros, a menudo somos testigos de las necesidades de los demás. Generalmente son muchas y los recursos escasos. Al contemplar la realidad que nos supera, tomando conciencia de nuestros mínimos alcances, es preciso ser ayuda dócil, humilde y sencilla, para que el Señor siga multiplicando lo poco que tenemos entre manos. No importa si es poco o es mucho. Para Dios no valen las “cantidades” sino las “docilidades”. El obrar de Dios multiplica según su medida y no la nuestra.

Todos podemos dar y recibir, sentir y compartir. Si ocurre esto, se habrá producido en nosotros lo más profundo del milagro de Jesús. No hay que anhelar soluciones mágicas, ni asumir posturas triunfalistas o populistas. No hay que esperar pasivamente. La providencia de Dios nos hace protagonistas. No debemos seguir alimentando derrotismo, queja, desesperanza e impulsos de muerte. No hay que ser ni víctimas, ni cómplices, ni indiferentes con las situaciones de carencia ajena. Si tomamos una actitud proactiva, Dios será siempre providente. Él es el que provee, el que “ve por” nosotros, el que vela, asiste, protege y cuida. La providencia no es tener un Dios facilista, una “varita mágica”.

Para Dios nada hay imposible si nosotros hacemos lo posible. No importa que las necesidades sean muchas y nuestras posibilidades limitadas. Dios siempre obra, aunque no sepamos cómo. Nunca se queda ajeno, lejano, desentendido o ausente. La providencia de Dios no remplaza la responsabilidad humana y su compromiso, al contrario, supone su cooperación. No sustituye lo que nosotros podemos y debemos hacer. Dios obra cuando nosotros obramos. El compromiso es una construcción porque el don de la vida es una tarea. Cuando poneos nuestra parte, Dios pone la de Él.

En la realidad de la familia, la patria y el pueblo de Dios a la que estamos llamados a comprometernos, Dios pone allí su promesa, aquí y ahora, como una semilla fecunda a partir de nuestra disponibilidad. Esa promesa se abre camino, se ensancha en cada límite, el cual más que obstáculo es estímulo, más que dificultad es desafío, más que problema que se cierra, volviéndose sobre sí mismo, es horizonte que se abre.

Pidamos al Señor – “Pan de Vida” – nos conceda multiplicado el pan del compromiso, verdadero alimento. Hagamos la siguiente oración:

Señor Jesús, tú nos compartes tu corazón compasivo, nos abres la mirada hacia las necesidades de los que nos acompañan en el camino.
Yo también soy un peregrino de este viaje. Tengo poco para poner en bien de los otros. Sin embargo, quiero entregarlo porque otros los necesitan y tú puedes multiplicarlo. Mi pobreza desea convertirse en una señal de tu abundancia. Mi escasez y carencia quieren transformarse en tu milagro. Sólo basta que yo lo permita, poniéndome como un simple instrumento en tus manos. Señor, multiplica –desde mis carencias– la plenitud de tus signos calmando las necesidades de los demás. Que yo también sea pan multiplicado. Que los dones que me confiaste colmen el hambre de mis hermanos. Que mis límites sean las fronteras donde sigas manifestando, sin cansarte nunca, tu continua abundancia.
¡Gracias Señor! Amén.

Evangelio del Domingo 3° de Cuaresma

Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: «Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado». Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu Casa me devorará.
Los judíos entonces le replicaron diciéndole: «Qué señal nos muestras para obrar así?». Jesús les respondió: «Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré». Los judíos le contestaron: «Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». Pero Él hablaba del Santuario de su cuerpo. Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús.
Mientras estuvo en Jerusalén, por la fiesta de la Pascua, creyeron muchos en su nombre al ver las señales que realizaba. Pero Jesús no se confiaba a ellos porque los conocía a todos y no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres, pues Él conocía lo que hay en el hombre.
(Jn 2,13-25)

De la mano de María

Cuando uno se acerca a un niño que no conoce, se da cuenta que es mucho más fácil acceder a él, a través de su mamá. Cualquier gesto que queramos hacerle, si primero se lo hacemos a la mamá, él entenderá que también puede recibirlo, como lo hizo mamá.

Cuando nos disponemos a entrar en diálogo con Dios, es bueno hacerlo de manos de la Virgen, y ver en ella lo que él quiere hacer en nosotros. Ver cómo María se deja hablar, invitar, bendecir, habitar por el amor con quien dialoga. Ver cómo escucha, cómo celebra, cómo calla, cómo pregunta.

Una vez que el verla a ella, nos ayudó a confiar en la palabra y la mano de Dios que quieren tocar nuestra vida, dejamos que así sea.

María como buena mamá, sabrá despejar los miedos que la proximidad de Dios, a veces nos trae.

Javier Albisu sj

Explicaciones de la Cuaresma

A - CUARENTA DÍAS DE TRABAJO

1. Cuaresma significa "cuarenta" y se aplica a los 40 días de intensa preparación a la fiesta de PASCUA.
2. Jesús se retiró durante 40 días. Moisés aguardó 40 días antes de subir al Sinaí. Elías caminó durante 40 días hacia el Horeb. Y la marcha de los judíos por el desierto duró 40 años.
3. "40" es pues, un número simbólico que expresa víspera, "preparación" intensa de algo importantísimo que, para nosotros, es la PASCUA
4. No se entiende la Cuaresma si no es en función de la PASCUA.
5. El tiempo de Cuaresma empieza el Miércoles de Ceniza y acaba el Jueves Santo de la Cena del Señor. En ese período no se canta el "Aleluya" ni se recita el "Gloria".
6. En los primeros tiempos, la Cuaresma era un período de preparación intensiva al Bautismo, que se celebra en la noche de Pascua.
7. El ser bautizado exige una coherencia y un cambio de mentalidad.

B - TIEMPO DE CAMBIO

1. El Miércoles de Ceniza se nos dice: "Convertíos y creed en el Evangelio". La Cuaresma es pues, un tiempo de conversión.
2. Convertirse significa "volver", "cambiar", "corregir el camino" "Renovarse"
3. El cambio que queremos es pasar del "hombre viejo" al "hombre nuevo"
4. "Hombre viejo" es el que vive a espaldas de Cristo y del Evangelio. "Hombre nuevo" es el que sigue a Jesús y vive según el Evangelio.
5. ¿Tú eres un "hombre viejo" o un "hombre nuevo"? Piénsalo bien, ¡hombre!
6. Algunos cristianos creen que la conversión es sólo para los paganos y herejes... Y, claro, no necesitan la Cuaresma.
7. Otros piensan que con no comer carne los viernes o dejar de fumar ya han cumplido... ¡No! Si no hay cambio, no hay Cuaresma.
8. Cuaresma es cambiar de vida.

C - CAMBIAR EL CORAZÓN

1. El Miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia. Los Viernes de Cuaresma son días de abstinencia.
2. Ayunar por ayunar no tiene sentido y no hace a la gente mejor... Sobre todo en un mundo en que muchos ayunan, no porque es Cuaresma, sino porque no tienen qué comer.
3. Abstenerse de comer carne es un signo que tiene su importancia por lo que significa.
4. El ayuno y la abstinencia son "signos de conversión". No son "la conversión".
5. El ayuno es signo de que tú:
    - quieres "ayunar de pecados"
    - te solidarizas con los hambrientos
    - prefieres el pan de la Palabra
    - frenas el consumismo
    - quieres compartir lo tuyo.
6. La abstinencia es signo de que tú:
    - quieres abstenerte del pecado
    - no te comes el pan de los pobres
    - te "mantienes en forma" por dentro.
7. Lo que interesa es cambiar el corazón.

D - "CONVERTÍOS Y CREED EN EL EVANGELIO"

1. La Cuaresma es un tiempo de renovación para la comunidad. O la hacemos todos juntos o no es Cuaresma.
2. Hace Cuaresma: la pareja, la familia, el grupo, la parroquia, la comunidad. Nadie hace la Cuaresma solo
3. Si los creyentes de este país cambian, todo el país hará el cambio. La Cuaresma ayuda a cambiar la sociedad.
4. El modelo del cambio está en el Evangelio, la Palabra de Dios. Cuaresma es un tiempo favorable para el anuncio y la escucha de la Palabra.
5. San Jerónimo decía: "Ignorar el Evangelio es ignorar a Cristo".
6. Jesús decía: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de mi Padre".
7. La lectura del Evangelio en familia, las convivencias, los Ejercicios Espirituales, los cultos de las Hermandades... son momentos privilegiados para escuchar la Palabra de Dios. No cierres tus oídos a la Palabra.

E - LA CUARESMA Y EL HOMBRE DE HOY

1. El hombre de hoy es un poco autosuficiente y algo olvidado de Dios. Confía demasiado en la razón y, a veces se cierra a la fe, ¿no te parece?
2. El hombre de hoy piensa que la Cuaresma es para los "carrozas" y los "carcas": "ya no se estila".
3. Dicen que el hombre de hoy ha perdido la conciencia de pecado. ¿Será verdad que ya no hay pecados?
4. ¿O será que el hombre de hoy necesita más que ningún otro convertirse?
5. Lo que pasa es que convertirse es algo complicado.
6. Cuando el hombre de hoy comprenda lo serio que es cambiar de vida y poner en cuarentena el corazón, entonces se dará cuenta que necesita la Cuaresma.
7. El hombre de hoy es el hombre del evangelio, porque el evangelio siempre es de hoy.
8. Todos somos hombres de hoy, que necesitamos una Cuaresma de "hoy".

Evangelio del Domingo 2° de Cuaresma

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús.
Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»; pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle». Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos.
Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
(Mc 9,2-10)

Cura Brochero: Peregrinación y Ejercicios Espirituales


1) Peregrinación para pedir la beatificación del Cura Brochero

Un grupo de personas con la idea de resaltar la figura del venerable presbítero José Gabriel del Rosario Brochero, popularmente conocido como Cura Brochero, preparan la 3ª Peregrinación Brocheriana, cuyo objetivo será pedir y rezar por la pronta beatificación del sacerdote que evangelizó las sierras cordobesas.

Los Peregrinos de Brochero saldrán el 12 de marzo, desde la galería 9 de Julio, Córdoba, donde estaba la casa de ejercicios a la que el Cura Brochero llevaba a sus paisanos desde el valle de Traslasierra, y prevén llegar a Villa Cura Brochero el 16 de marzo, fecha del natalicio del santo ejemplar.

“Caminos, acequias, represas, acueductos, escuelas, iglesias, capillas fueron y son parte de su sacrificio. La Casa de Ejercicios Espirituales fue su mayor obra arquitectónica. Hoy todavía están de pie la mayoría de sus obras y su personalidad en el corazón de los serranos”, aseguran en la invitación a inscribirse.

El itinerario prevé paradas en San Nicolás, Icho Cruz, Copina, La Posta y finalmente Villa Cura Brochero.

Informes: (03544) 15-564288/15-615908/15-448234 
o por correo electrónico elcaminantedebrochero@hotmail.com


2) Calendario de Ejercicios Espirituales de Cura Brochero para 2012

Casa de Ejercicios Espirituales
Villa Cura Brochero
Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús

135º aniversario de la Inauguración de la Casa de Ejercicios
por el Venerable José Gabriel del Rosario Brochero

MARZO
12 (L) al 16 (V) Sacerdotes de Cruz del Eje
22 (J) al 25 (D) Profesionales (Mixto) P. Carlos Cravenna, S.J.

ABRIL
12 (J) al 15 (D) Mujeres Pbro. Fabián Vilches
19 (J) al 22 (D) Jóvenes (Mixto) P. Raúl González S.J
26 (J) al 29(D) Varones P. Oscar Calvo S.J

AGOSTO
30 (J) al 02 (D) Setiembre Jóvenes (Mixto) P. Salvador Verón S.J
31 (V) al 02 (D) Setiembre Jóvenes (Mixto) Pbro. Rubén Campos

SETIEMBRE
06 (J) al 09 (D) Mujeres Hnas. Esclavas C.J
13 (J) al 16 (D) Varones P. Raúl González S.J
22 (S) al 30 (D) Religiosas P. Carlos Cravenna S.J.

OCTUBRE
04(J) al 07 (D) Mujeres Pbro. Javier Morelli
10(Mi) al 13 (S) Varones P. Julio Merediz, S.J.
18 (J) al 21 (D) Matrimonios P. Oscar Calvo S.J

NOVIEMBRE
08 (J) al 11 (D) Mujeres Pbro. Juan C. Marto.
15 (J) al 18 (D) Varones P. Walter Obregón S.J.
21 (Mi) al 24 (S) Mujeres P. Julio Merediz, S.J.
2012

Para Ejercicios Espirituales Personalizados:
Combinar directamente fechas y días con la Comunidad de Hermanas Esclavas

Se inicia en la tarde del primer día y finaliza con el almuerzo del último.
Traer Biblia, Rosario, cuaderno, birome, sábanas.
Anotarse con anticipación y confirmar 10 días antes:

Hipólito Irigoyen 75 (5891) Villa Cura Brochero. Córdoba.
TE. 03544-470051 / Fax 03544-472330

Cuaresma es tiempo de compromiso

Los cristianos sabemos qué importante es la Pascua. Si queremos vivirla plenamente, la preparemos en nuestro corazón durante la Cuaresma que va desde el Miércoles de Ceniza hasta la Semana Santa.

En la Cuaresma estamos invitados a renovar la gracia de nuestro bautismo, a desprendernos de todas aquellas actitudes y fragilidades que se nos han adherido por el camino y que no están en sintonía con el Evangelio de Jesús. Se nos invita también renovar nuestro sí entusiasta a Jesús; un sí deseoso de coherencia y fidelidad. Un sí que sea expresión del compromiso que queremos vivir este año animados por el lema pastoral arquidiocesano y que nos brinda la ocasión para redescubrir "la belleza y la alegría de ser cristianos" de la que nos hablaban los Obispos latinoamericanos y caribeños en la conferencia de Aparecida. (cf. DA 14).

Como Comunidad Arquidiocesana, vamos a  vivir este tiempo haciendo realidad el Objetivo Pastoral 2012 “Que como Pueblo de Dios que peregrina en Córdoba, junto a los hombres y mujeres de buena voluntad, asumamos el compromiso de construir nuestras familias, nuestra Patria y el Pueblo de Dios”.