Mensaje de Cuaresma del Arzobispo de Córdoba

El próximo 10 de febrero, miércoles de ceniza, comenzaremos la Cuaresma. Como sabemos, se trata de un tiempo de gracia, es decir, un tiempo en donde la iniciativa amorosa de Dios llega hasta nosotros de un modo especialmente rico y que interpela fuertemente nuestra libertad.

El Papa Francisco nos invita a vivir con especial intensidad esta Cuaresma dado que estamos transitando el “Jubileo Extraordinario de la Misericordia” convocado por él. La misericordia no es sino el amor de Dios que se abre compasivo y generoso a nuestra fragilidad.

El mensaje del Santo Padre hace mención de un texto evangélico que ha marcado su experiencia espiritual. Es el de la vocación del apóstol san Mateo: Mt. 9, 9-13. Un notable comentarista de dicho texto señaló que el Señor Jesús: “lo miró con misericordia y lo eligió (a san Mateo)”. El santo Padre eligió ese comentario como su lema episcopal, que lo acompaña también hoy como sucesor de Pedro.

Providencialmente, el texto elegido por el Papa y propuesto en su mensaje cuaresmal es el mismo que luego del discernimiento llevado a cabo en el consejo presbiteral, en el consejo pastoral arquidiocesano y en el consejo episcopal, hemos elegido para que anime el itinerario de nuestra Arquidiócesis durante el año 2016.

La escena evangélica nos muestra a un hombre sentado a la mesa de recaudación de impuestos, a un publicano. Los que pertenecían a ese grupo de personas tenían muy mala fama en Israel por su condición de “colaboracionistas” con el poder imperial que había sometido al pueblo elegido y porque en el desempeño de sus funciones eran más bien deshonestos y se aprovechaban del pueblo.

Jesús pasa junto a la mesa del publicano y lo mira. Mirándolo lo llama. Mateo deja lo que tiene entre manos, se levanta y sigue al Maestro. El llamado del Señor y la respuesta incondicional constituyen para el publicano un camino de purificación. Mateo “misericordiado” por el Señor, como le gusta decir al Papa, se convierte a su vez en instrumento de misericordia: invita a otros publicanos a comer a su casa junto a Jesús.

El gesto de compartir la mesa tiene un hondo significado para el Señor y para los publicanos. Señala que Jesús ha venido para todos, que todos lo necesitan, que Él no hace discriminaciones de ningún tipo y que compartiendo la mesa con los pecadores los está llamando e invitando a abrir el corazón para sanarlos. Lo que importa es el corazón del hombre y su apertura confiada a la misericordia Dios.

La escena evangélica nos está señalando un espíritu y un camino para vivir nuestra Cuaresma. También nosotros tenemos que dejarnos mirar por el Señor que pasa por nuestras vidas. Tenemos que dejarnos querer. Se trata de una experiencia fundamental y que no debemos suponer con facilidad. Es preciso abrir el corazón, aceptar el amor del Señor, “darle permiso” para que nos quiera. Él no desea otra cosa: “Yo estoy junto a la puerta y llamo: si alguien oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos…” (Apoc. 3, 20).

El amor del Señor está totalmente impregnado de misericordia.  Nosotros tenemos que reconocer nuestra fragilidad y dejarnos perdonar. El perdón del Señor procede de su amor, no es humillante, denigrante, al contrario es generoso, abundante y sobre todo dignificador.

Que hermoso si durante esta Cuaresma nos acercamos con estas disposiciones al sacramento de la reconciliación, si aprovechamos las celebraciones penitenciales para confesarnos y reconciliarnos con Dios y con nuestros hermanos.

Pero también nosotros, como Mateo, tenemos que convertirnos en instrumentos de misericordia. El Papa Francisco nos invita a conocer y a practicar las obras de misericordia, corporales y espirituales. El Catecismo de la Iglesia Católica puede ayudarnos a conocerlas y descubrir su importancia.

Entre las primeras, las corporales, en esta Cuaresma quizás podemos privilegiar el compartir un plato de comida con el que carece de ella; el visitar a los enfermos. También puede ser una oportunidad para ejercitarnos en algo más exigente: el visitar las cárceles. No es una tarea sencilla, pero tampoco imposible. Tenemos que animarnos y, en todo caso, y como parte de esa obra de misericordia podemos tratar de visitar a quienes tienen algún familiar detenido.

Entre las obras de misericordia espirituales podemos destacar el rezar por todos, por sus necesidades; el aconsejar a quien lo necesita; el consolar a quien está atribulado; el perdonar al que nos ha ofendido. El ofrecer el perdón es una obra muy exigente, pero verdadera muestra de un corazón reconciliado y que quiere ser instrumento de misericordia.

Recibamos agradecidos, queridos hermanos y hermanas, la gracia de la Cuaresma y el regalo de la misericordia del Señor. Esforcémonos por ser “agentes de misericordia” para abrirnos a la renovación que el Señor quiere hacer en cada uno de nosotros y en todo su pueblo. Es una oportunidad para recordar la hermosa promesa que Dios hace a través del profeta Ezequiel: “Los rociaré con agua pura, y ustedes quedarán purificados… Les daré un corazón nuevo y podré en ustedes un espíritu nuevo… Infundiré mi espíritu en ustedes y haré que sigan mis preceptos… Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios” (cf. Ez 36, 24-28).

¡Les deseo una Cuaresma intensa para que podamos celebrar con un corazón verdaderamente nuevo la alegría de la Pascua! Me encomiendo a sus oraciones y los tengo presente en las mías. Reciban mi saludo cordial, en el Señor Jesús y su Madre Santísima.

+  Carlos  José  Ñáñez
Arzobispo de Córdoba

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2016

VATICANO, 26 Ene. 16 / 06:05 am (ACI).- Hoy se dio a conocer el mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2016 que lleva como título «'Misericordia quiero y no sacrificio' (Mt 9,13). Las obras de misericordia en el camino jubilar». El texto ha sido dado a conocer por la Santa Sede en conferencia de prensa. Los idiomas en los que puede encontrarse son el italiano, español, inglés, polaco, alemán, portugues, francés y árabe.

A continuación el texto completo en español:
1. María, icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada

En la Bula de convocación del Jubileo invité a que «la Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios» (Misericordiae vultus, 17). Con la invitación a escuchar la Palabra de Dios y a participar en la iniciativa «24 horas para el Señor» quise hacer hincapié en la primacía de la escucha orante de la Palabra, especialmente de la palabra profética. La misericordia de Dios, en efecto, es un anuncio al mundo: pero cada cristiano está llamado a experimentar en primera persona ese anuncio. Por eso, en el tiempo de la Cuaresma enviaré a los Misioneros de la Misericordia, a fin de que sean para todos un signo concreto de la cercanía y del perdón de Dios.

María, después de haber acogido la Buena Noticia que le dirige el arcángel Gabriel, María canta proféticamente en el Magnificat la misericordia con la que Dios la ha elegido. La Virgen de Nazaret, prometida con José, se convierte así en el icono perfecto de la Iglesia que evangeliza, porque fue y sigue siendo evangelizada por obra del Espíritu Santo, que hizo fecundo su vientre virginal. En la tradición profética, en su etimología, la misericordia está estrechamente vinculada, precisamente con las entrañas maternas (rahamim) y con una bondad generosa, fiel y compasiva (hesed) que se tiene en el seno de las relaciones conyugales y parentales.

2. La alianza de Dios con los hombres: una historia de misericordia

El misterio de la misericordia divina se revela a lo largo de la historia de la alianza entre Dios y su pueblo Israel. Dios, en efecto, se muestra siempre rico en misericordia, dispuesto a derramar en su pueblo, en cada circunstancia, una ternura y una compasión visceral, especialmente en los momentos más dramáticos, cuando la infidelidad rompe el vínculo del Pacto y es preciso ratificar la alianza de modo más estable en la justicia y la verdad. Aquí estamos frente a un auténtico drama de amor, en el cual Dios desempña el papel de padre y de marido traicionado, mientras que Israel el de hijo/hija y el de esposa infiel. Son justamente las imágenes familiares —como en el caso de Oseas (cf. Os 1-2)— las que expresan hasta qué punto Dios desea unirse a su pueblo.

Este drama de amor alcanza su culmen en el Hijo hecho hombre. En él Dios derrama su ilimitada misericordia hasta tal punto que hace de él la «Misericordia encarnada» (Misericordiae vultus, 8). En efecto, como hombre, Jesús de Nazaret es hijo de Israel a todos los efectos. Y lo es hasta tal punto que encarna la escucha perfecta de Dios que el Shemà requiere a todo judío, y que todavía hoy es el corazón de la alianza de Dios con Israel: «Escucha, Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (Dt 6,4-5). El Hijo de Dios es el Esposo que hace cualquier cosa por ganarse el amor de su Esposa, con quien está unido con un amor incondicional, que se hace visible en las nupcias eternas con ella.

Es éste el corazón del kerygma apostólico, en el cual la misericordia divina ocupa un lugar central y fundamental. Es «la belleza del amor salvífico de Dios manifestado en Jesucristo muerto y resucitado» (Exh. ap. Evangelii gaudium, 36), el primer anuncio que «siempre hay que volver a escuchar de diversas maneras y siempre hay que volver a anunciar de una forma o de otra a lo largo de la catequesis» (ibíd., 164). La Misericordia entonces «expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer» (Misericordiae vultus, 21), restableciendo de ese modo la relación con él. Y, en Jesús crucificado, Dios quiere alcanzar al pecador incluso en su lejanía más extrema, justamente allí donde se perdió y se alejó de Él. Y esto lo hace con la esperanza de poder así, finalmente, enternecer el corazón endurecido de su Esposa.

3. Las obras de misericordia

La misericordia de Dios transforma el corazón del hombre haciéndole experimentar un amor fiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia. Es siempre un milagro el que la misericordia divina se irradie en la vida de cada uno de nosotros, impulsándonos a amar al prójimo y animándonos a vivir lo que la tradición de la Iglesia llama las obras de misericordia corporales y espirituales. Ellas nos recuerdan que nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu, y sobre los que seremos juzgados: nutrirlo, visitarlo, consolarlo y educarlo. Por eso, expresé mi deseo de que «el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina» (ibíd., 15). En el pobre, en efecto, la carne de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga... para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado» (ibíd.). Misterio inaudito y escandaloso la continuación en la historia del sufrimiento del Cordero Inocente, zarza ardiente de amor gratuito ante el cual, como Moisés, sólo podemos quitarnos las sandalias (cf. Ex 3,5); más aún cuando el pobre es el hermano o la hermana en Cristo que sufren a causa de su fe.

Ante este amor fuerte como la muerte (cf. Ct 8,6), el pobre más miserable es quien no acepta reconocerse como tal. Cree que es rico, pero en realidad es el más pobre de los pobres. Esto es así porque es esclavo del pecado, que lo empuja a utilizar la riqueza y el poder no para servir a Dios y a los demás, sino parar sofocar dentro de sí la íntima convicción de que tampoco él es más que un pobre mendigo. Y cuanto mayor es el poder y la riqueza a su disposición, tanto mayor puede llegar a ser este engañoso ofuscamiento. Llega hasta tal punto que ni siquiera ve al pobre Lázaro, que mendiga a la puerta de su casa (cf. Lc 16,20-21), y que es figura de Cristo que en los pobres mendiga nuestra conversión. Lázaro es la posibilidad de conversión que Dios nos ofrece y que quizá no vemos. Y este ofuscamiento va acompañado de un soberbio delirio de omnipotencia, en el cual resuena siniestramente el demoníaco «seréis como Dios» (Gn 3,5) que es la raíz de todo pecado. Ese delirio también puede asumir formas sociales y políticas, como han mostrado los totalitarismos del siglo XX, y como muestran hoy las ideologías del pensamiento único y de la tecnociencia, que pretenden hacer que Dios sea irrelevante y que el hombre se reduzca a una masa para utilizar. Y actualmente también pueden mostrarlo las estructuras de pecado vinculadas a un modelo falso de desarrollo, basado en la idolatría del dinero, como consecuencia del cual las personas y las sociedades más ricas se vuelven indiferentes al destino de los pobres, a quienes cierran sus puertas, negándose incluso a mirarlos.

La Cuaresma de este Año Jubilar, pues, es para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienación existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia. Mediante las corporales tocamos la carne de Cristo en los hermanos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos, alojados, visitados, mientras que las espirituales tocan más directamente nuestra condición de pecadores: aconsejar, enseñar, perdonar, amonestar, rezar. Por tanto, nunca hay que separar las obras corporales de las espirituales. Precisamente tocando en el mísero la carne de Jesús crucificado el pecador podrá recibir como don la conciencia de que él mismo es un pobre mendigo. A través de este camino también los «soberbios», los «poderosos» y los «ricos», de los que habla el Magnificat, tienen la posibilidad de darse cuenta de que son inmerecidamente amados por Cristo crucificado, muerto y resucitado por ellos. Sólo en este amor está la respuesta a la sed de felicidad y de amor infinitos que el hombre —engañándose— cree poder colmar con los ídolos del saber, del poder y del poseer. Sin embargo, siempre queda el peligro de que, a causa de un cerrarse cada vez más herméticamente a Cristo, que en el pobre sigue llamando a la puerta de su corazón, los soberbios, los ricos y los poderosos acaben por condenarse a sí mismos a caer en el eterno abismo de soledad que es el infierno. He aquí, pues, que resuenan de nuevo para ellos, al igual que para todos nosotros, las lacerantes palabras de Abrahán: «Tienen a Moisés y los Profetas; que los escuchen» (Lc 16,29). Esta escucha activa nos preparará del mejor modo posible para celebrar la victoria definitiva sobre el pecado y sobre la muerte del Esposo ya resucitado, que desea purificar a su Esposa prometida, a la espera de su venida.

No perdamos este tiempo de Cuaresma favorable para la conversión. Lo pedimos por la intercesión materna de la Virgen María, que fue la primera que, frente a la grandeza de la misericordia divina que recibió gratuitamente, confesó su propia pequeñez (cf. Lc 1,48), reconociéndose como la humilde esclava del Señor (cf. Lc 1,38).

Vaticano, 4 de octubre de 2015
Fiesta de San Francisco de Assis

FRANCISCUS

Se clausura el Año de la Vida Consagrada

Este martes 2 de febrero de 2016 se produce la clausura del Año de la Vida Consagrada, que fuera convocado oportunamente por el Papa Francisco con motivo del 50° aniversario de la Constitución dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II, y también inspirado en las indicaciones contenidas en la Exhortación Vita Consecrata de San Juan Pablo II.
La semana de clausura del Año de la Vida Consagrada se está celebrando en Roma del 28 de enero al 2 de febrero, en un encuentro internacional que reúne a más de cuatro mil consagrados. El martes 2 de febrero peregrinarán, con ocasión del Jubileo de la Misericordia, a las basílicas de Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros. Por la tarde participarán en la Basílica de San Pedro en la Santa Misa presidida por el Papa.

Asimismo, el próximo 17 de abril se celebrará la 53° Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Para ello, el Papa Francisco ha propuesto una oración para pedir por las vocaciones que es la siguiente:

“Padre de misericordia, que has entregado a tu Hijo por nuestra salvación y nos sostienes continuamente con los dones de tu Espíritu, concédenos comunidades cristianas vivas, fervorosas y alegres, que sean fuentes de vida fraterna y que despierten entre los jóvenes el deseo de consagrarse a Ti y a la evangelización.

Sostenlas en el empeño de proponer a los jóvenes una adecuada catequesis vocacional y caminos de especial consagración. Dales sabiduría para el necesario discernimiento de las vocaciones de modo que en todo brille la grandeza de tu amor misericordioso.

Que María, Madre y educadora de Jesús, interceda por cada una de las comunidades cristianas, para que, hechas fecundas por el Espíritu Santo, sean fuente de auténticas vocaciones al servicio del pueblo santo de Dios”.

PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
Cabe destacar que esta clausura del Año de la Vida Consagrada se produce en coincidencia con la celebración de la Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de la Virgen María. Se conoce también esta fiesta como "La Candelaria".

Aunque esta fiesta es principalmente de carácter Cristológico, en ella se conmemora un acontecimiento muy importante en la vida de María: su purificación y la presentación de su hijo al sacerdote en el Templo, en cumplimiento de su obligación de consagrarlo a Dios. Y más todavía porque es ésta una fiesta de la luz que es la que le da nombre.

La fiesta de la Candelaria se llama así porque en ella se bendicen las candelas que se van a necesitar durante todo el año, a fin de que nunca falte en las casas la luz tanto física como espiritual. Esta fiesta tenía gran significación cuando la única luz en las casas era la de las velas y candiles.

Esta fiesta cierra el ciclo de Navidad y se celebra exactamente a los cuarenta días del 25 de diciembre. A mediados del siglo V se celebraba con luces y tomó el nombre y color de "la fiesta de las luces".

Avisos del 1 al 7 de Febrero

Durante esta semana que se inicia no habrá misas en los días hábiles (de martes a viernes).

A partir del próximo fin de semana (sábado 6 y domingo 7 de febrero) volvemos a los horarios habituales, es decir: los Sábados a las 20 y los Domingos a las 11 y a las 20 (en lugar de las 21).

Secretaría Parroquial comienza a atender nuevamente desde este lunes 1° de febrero en horario de 17 a 20 hs.

El 2 de Febrero se clausura el Año de la Vida Consagrada con una Misa solemne en el Vaticano presidida por el Papa Francisco. Oremos a la Virgen en acción de gracias por las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales, y para pedir que siempre estén en aumento. 

Lecturas del Domingo 4 del Tiempo Ordinario (C)

4° DOMINGO DURANTE EL AÑO (Ciclo C)

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Jeremías (Jer 1, 4-5. 17-19)                   

En tiempos del rey Josías, la palabra del Señor llegó a mí en estos términos: “Antes de formarte en el vientre materno, yo te conocía; antes de que salieras del seno, yo te había consagrado, te había constituido profeta para las naciones. En cuanto a ti, cíñete la cintura, levántate y diles todo lo que yo te ordene. No te dejes intimidar por ellos, no sea que te intimide yo delante de ellos. Mira que hoy hago de ti una plaza fuerte, una columna de hierro, una muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes de Judá y a sus jefes, a sus sacerdotes y al pueblo del país. Ellos combatirán contra ti, pero no te derrotarán, porque yo estoy contigo para librarte”.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 70, 1-a 5-6ab. 15ab. 17

R. Mi boca, Señor, anunciará tu salvación.

Yo me refugio en ti, Señor,
¡que nunca tenga que avergonzarme!
Por tu justicia, líbrame y rescátame,
inclina tu oído hacia mí, y sálvame. R.

Sé para mí una roca protectora,
tú que decidiste venir siempre en mi ayuda,
porque tú eres mi Roca y mi fortaleza.
¡Líbrame, Dios mío, de las manos del impío! R.

Porque tú, Señor, eres mi esperanza
y mi seguridad desde mi juventud.
En ti me apoyé desde las entrañas de mi madre;
desde el vientre materno fuiste mi protector. R.

Mi boca anunciará incesantemente
tus actos de justicia y salvación,
Dios mío, tú me enseñaste desde mi juventud,
y hasta hoy he narrado tus maravillas. R.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Corinto (1Cor 12, 31—13, 13)

Hermanos: Aspiren a los dones más perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía. Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo para hacer alarde, si no tengo amor, no me sirve para nada. El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor.
Palabra de Dios.

ALELUYA    
Lc 4, 18

Aleluya. El Señor me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos. Aleluya.

EVANGELIO
+ Lectura del Santo Evangelio según san Lucas (Lc  4, 21-30)
Después que Jesús predicó en la sinagoga de Nazaret, todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: “¿No es éste el hijo de José?”. Pero él les respondió: “Sin duda ustedes me citarán el refrán: ‘Médico, sánate a ti mismo’. Realiza también aquí, en tu patria, todo lo que hemos oído que sucedió en Cafarnaúm”. Después agregó: “Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra. Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó todo el país. Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón. También había muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino Naamán, el sirio”. Al oír estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo. Pero Jesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino.
Palabra del Señor.

Avisos del 24 al 31 de Enero

• Recordamos que este domingo 24 de Enero, nuestro Arzobispo Monseñor Carlos J. Ñáñez, celebra sus bodas de plata episcopales. Con tal motivo presidirá la Misa a las 8 de la mañana en la Basílica de Santo Domingo (Misa radial y televisiva). Acompañamos a nuestro pastor en tan grata fecha y damos gracias a Dios por su presencia como guía de la Iglesia que peregrina en Córdoba.

• El próximo martes 26 de Enero, como culminación de la “Semana Brocheriana”, a las 10 horas y en el Predio La Providencia de Villa Cura Brochero, se celebrará la Santa Misa presidida por Monseñor Mario Poli, Cardenal Primado de la Argentina, y concelebrada por Obispos y Sacerdotes de diversas ciudades. Se invita a quienes puedan asistir, que expresen su alegría por la inminente canonización de nuestro Cura Brochero.

• Informamos que en las dos semanas próximas no se celebrará Misa en nuestra parroquia en días hábiles. Quedan firmes las de los sábados a las 20 horas y los domingos en horario de 11 y las 21 hs.

La atención de secretaría parroquial sigue en receso durante el presente mes de Enero y se reanudará el 1° de Febrero, de lunes a viernes de 17 a 20 hs.

Lecturas del Domingo 3 del Tiempo Ordinario (C)

3° DOMINGO DURANTE EL AÑO (Ciclo C)

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Nehemías (Neh 8, 2-4a. 5-6. 8-10)                   

El sacerdote Esdras trajo la Ley ante la Asamblea, compuesta por los hombres, las mujeres y por todos los que podían entender lo que se leía. Era el primer día del séptimo mes. Luego, desde el alba hasta promediar el día, leyó el libro en la plaza que está ante la puerta del Agua, en presencia de los hombres, de las mujeres y de todos los que podían entender. Y todo el pueblo seguía con atención la lectura del libro de la Ley. Esdras, el escriba, estaba de pie sobre una tarima de madera que habían hecho para esa ocasión. Abrió el libro a la vista de todo el pueblo –porque estaba más alto que todos– y cuando lo abrió, todo el pueblo se puso de pie. Esdras bendijo al Señor, el Dios grande, y todo el pueblo, levantando las manos, respondió: “¡Amén! ¡Amén!”. Luego se inclinaron y se postraron delante del Señor con el rostro en tierra. Los levitas leían el libro de la Ley de Dios, con claridad, e interpretando el sentido, de manera que se comprendió la lectura. Entonces Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote escriba, y los levitas que instruían al pueblo, dijeron a todo el pueblo: “Este es un día consagrado al Señor, su Dios: no estén tristes ni lloren”. Porque todo el pueblo lloraba al oír las palabras de la Ley. Después añadió: “Ya pueden retirarse; coman bien, beban un buen vino y manden una porción al que no tiene nada preparado, porque éste es un día consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, porque la alegría en el Señor es la fortaleza de ustedes”.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 18, 8-10. 15

R. Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida.

La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero,
da sabiduría al simple. R.

Los preceptos del Señor son rectos,
alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros,
iluminan los ojos. R.

La palabra del Señor es pura,
permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad,
enteramente justos. R.

¡Ojalá sean de tu agrado
las palabras de mi boca,
y lleguen hasta ti mis pensamientos,
Señor, mi Roca y mi redentor! R.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Corinto (1Cor 12, 12-30)    

Hermanos: Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo –judíos y griegos, esclavos y hombres libres– y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. El cuerpo no se compone de un solo miembro sino de muchos. Si el pie dijera: “Como no soy mano, no formo parte del cuerpo”, ¿acaso por eso no seguiría siendo parte de él? Y si el oído dijera: “Ya que no soy ojo, no formo parte del cuerpo”, ¿acaso dejaría de ser parte de él? Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde estaría el oído? Y si todo fuera oído, ¿dónde estaría el olfato? Pero Dios ha dispuesto a cada uno de los miembros en el cuerpo, según un plan establecido. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? De hecho, hay muchos miembros, pero el cuerpo es uno solo. El ojo no puede decir a la mano: “No te necesito”, ni la cabeza, a los pies: “No tengo necesidad de ustedes”. Más aún, los miembros del cuerpo que consideramos más débiles también son necesarios, y los que consideramos menos decorosos son los que tratamos más decorosamente. Así nuestros miembros menos dignos son tratados con mayor respeto, ya que los otros no necesitan ser tratados de esa manera. Pero Dios dispuso el cuerpo, dando mayor honor a los miembros que más lo necesitan, a fin de que no haya divisiones en el cuerpo, sino que todos los miembros sean mutuamente solidarios. ¿Un miembro sufre? Todos los demás sufren con él. ¿Un miembro es enaltecido? Todos los demás participan de su alegría. Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en particular, miembro de ese Cuerpo. En la Iglesia, hay algunos que han sido establecidos por Dios, en primer lugar, como apóstoles; en segundo lugar, como profetas; en tercer lugar, como doctores. Después vienen los que han recibido el don de hacer milagros, el don de sanar, el don de socorrer a los necesitados, el don de gobernar y el don de lenguas. ¿Acaso todos son apóstoles? ¿Todos profetas? ¿Todos doctores? ¿Todos hacen milagros? ¿Todos tienen el don de sanar? ¿Todos tienen el don de lenguas o el don de interpretarlas?
Palabra de Dios.

ALELUYA    
Lc 4, 18

Aleluya. El Señor me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos. Aleluya.

EVANGELIO
+ Lectura del Santo Evangelio según san Lucas (Lc  1, 1-4; 4, 14-21)
Muchos han tratado de relatar ordenadamente los acontecimientos que se cumplieron entre nosotros, tal como nos fueron transmitidos por aquellos que han sido desde el comienzo testigos oculares y servidores de la Palabra. Por eso, después de informarme cuidadosamente de todo desde los orígenes, yo también he decidido escribir para ti, excelentísimo Teófilo, un relato ordenado, a fin de que conozcas bien la solidez de las enseñanzas que has recibido. Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu y su fama se extendió en toda la región. Enseñaba en las sinagogas de ellos y todos lo alababan. Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”. Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él. Entonces comenzó a decirles: “Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír”.
Palabra del Señor.

El Papa firma el decreto que reconoce la santidad del Cura Brochero

Bochero SANTO

El papa Francisco aprobó hoy la canonización del cura José Gabriel Brochero, tras haber confirmado el segundo milagro atribuido a su obra, por lo que se convertirá en el primer santo nacido y muerto en Argentina.

El pontífice autorizó este viernes a la Congregación de las Causas de los Santos a publicar el decreto que aprueba el segundo milagro atribuido a Brochero, en el caso de una nena que se recuperó de lesiones que la habían dejado al borde de la muerte.

Según fuentes de la Santa Sede consultadas por Télam, existe una alta posibilidad de que la canonización que lo oficializará como santo se concrete "en octubre en Roma".

Texto completo del decreto en el que el Santo Padre declara la Canonización del Cura Brochero hacer clic acá.

Bodas episcopales de Monseñor Carlos José Ñáñez, Arzobispo de Córdoba (1991-2016)

Queremos dar gracias a Dios por los 25 años de ministerio episcopal de Monseñor Carlos José Ñáñez, Arzobispo de Córdoba. La misa de acción de gracias se celebrará a las 8 de la mañana, horario de la misa radial transmitida por Cadena 3 Argentina y televisada por Canal C

La celebración presidida por monseñor Ñáñez tendrá lugar en el Santuario de la Virgen del Rosario del Milagro en la Basílica Santo Domingo, de la ciudad de Córdoba.

Monseñor Ñáñez fue designado obispo titular de Lete y auxiliar de la Arquidiócesis de Córdoba el 12 de diciembre de 1990, y recibe la Consagración Episcopal el 24 de enero de 1991.

En el lugar donde se encuentra nuestra Madre Patrona de la Arquidiócesis de Córdoba, modelo de “gratuidad”, daremos gracias al Señor por haber elegido a nuestro Obispo para servir como pastor y guía de su Pueblo, de la Iglesia peregrina de Córdoba en Argentina.

Agradecer a nuestro pastor por su entrega generosa en 25 años de servicio como Obispo de una iglesia amplia, diversa, rica, movilizadora, misionera, carismática, con un estilo de evangelización sencillamente pastoral; el mismo estilo del Cura Brochero a quien recordaremos dos días después por el aniversario de su muerte (1914), y de quien el Papa Francisco ha firmado el decreto de  Canonización, nuestro Santo cordobés.

El Papa Francisco nos recuerda incansablemente en sus discursos el valor de la gratuidad, dice que somos “objetos de la gratuidad de Dios”, que cada día es un retorno a la gratuidad a la que Dios nos creó y nos eligió; condición que marcó a la Virgen Santísima primera agradecida de los regalos de Dios.

A ella le llevamos esta ofrenda de acción de gracias. Para que proteja y cuide a nuestro Pastor cada día y en cada decisión, a la familia de monseñor Ñáñez, a los que están vivos, y a los que lo acompañan desde la eternidad como sus padres, abuelos, generaciones que le transmitieron la fe y al propio Cardenal Francisco Primatesta quien lo ordenó obispo en Córdoba. Ofrecemos y pedimos también por sus amigos cardenales, obispos y sacerdotes, y por tantos hermanos y hermanas que en estos 25 años de servicio pastoral, lo acompañaron y colaboraron con su ministerio episcopal.

Avisos del 17 al 26 de Enero

1) Misas en nuestra parroquia: de martes a viernes 20 hs

2) En el fin de semana: Sábado 20 hs y el Domingo a las 11 hs. y a las 21 hs.

3) Semana Brocheriana del 17 al 26 de enero. (Información en este blog)

4) El Domingo 24, celebración de las bodas de plata episcopales de Monseñor Carlos Ñáñez. Misa en la basílica Santo Domingo a las 8 hs

Semana Brocheriana 2016

La diócesis de Cruz del Eje informó el cronograma de actividades de la Semana Brocheriana 2016, que se desarrollará desde el 16 hasta el 26 de enero en la localidad cordobesa que lleva el nombre del beato, con el lema “Con Brochero, seamos misericordiosos como nuestro Padre Dios”.  “Vivamos y disfrutemos la misericordia de Dios”, se exclama en la convocatoria.

“Con la mirada fija en Jesús y en su rostro misericordioso podemos percibir el amor de la Santísima Trinidad. La misión que Jesús ha recibido del Padre ha sido la de revelar el misterio del amor divino en plenitud. ‘Dios es amor’”, se destaca citando la bula mediante la cual el papa Francisco convocó al Año Jubilar de la Misericordia.

El sábado 16, a las 21, el obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera, presidirá en el santuario dedicado al beato Cura Brochero la misa de apertura de la Semana Brocheriana.

Desde el domingo 17 se celebrarán misas a las 7, a las 11 y a las 21, mientras que sacerdotes escucharán confesiones una hora antes de cada celebración eucarística.

Durante toda la semana, en las misas de las 11 y de las 21 se predicarán los temas de la Semana Brocheriana: Brochero y la Misericordia.

El martes 26, a las 10, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli, presidirá la misa de clausura de la Semana Brocheriana, que será concelebrada por obispos y sacerdotes de todo el país. En la oportunidad se pedirá por la pronta canonización del beato Cura Brochero, a quien el papa Francisco definió como un verdadero “pastor con olor a oveja”. 

Lecturas del Domingo 2 del Tiempo Ordinario (C)

2° DOMINGO DURANTE EL AÑO (Ciclo C)

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Isaías (Is 62, 1-5)                   

Por amor a Sión no me callaré, por amor a Jerusalén no descansaré, hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante y su salvación, como una antorcha encendida. Las naciones contemplarán tu justicia y todos los reyes verán tu gloria; y tú serás llamada con un nombre nuevo, puesto por la boca del Señor. Serás una espléndida corona en la mano del Señor, una diadema real en las palmas de tu Dios. No te dirán más “¡Abandonada!”, ni dirán más a tu tierra “¡Devastada!” sino que te llamarán “Mi deleite”, y a tu tierra “Desposada”. Porque el Señor pone en ti su deleite y tu tierra tendrá un esposo. Como un joven se casa con una virgen, así te desposará el que te reconstruye; y como la esposa es la alegría de su esposo, así serás tú la alegría de tu Dios.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 95, 1-3. 7-10a.c.

R. Anuncien las maravillas del Señor por todos los pueblos.

Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre. R.

Día tras día, proclamen su victoria.
Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos. R.

Aclamen al Señor, familias de los pueblos,
aclamen la gloria y el poder del Señor;
aclamen la gloria del Nombre del Señor. R.

Entren en sus atrios trayendo una ofrenda,
adoren al Señor al manifestarse su santidad:
¡Que toda la tierra tiemble ante él! R.

Digan entre las naciones:
“¡El Señor reina!
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”. R.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Corinto (1Cor 12, 4-11)    

Hermanos: Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu; a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A éste se le da el don de sanar, siempre en ese único Espíritu; a aquél, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquél, el don de interpretarlas. Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere.
Palabra de Dios.

ALELUYA    

Aleluya. Dios nos llamó por medio del Evangelio para poseer la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Aleluya.

EVANGELIO
+ Lectura del Santo Evangelio según san Juan (Jn 2, 1-11)
Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”. Jesús le respondió: “Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía”. Pero su madre dijo a los sirvientes: “Hagan todo lo que él les diga”. Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: “Llenen de agua estas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. “Saquen ahora –agregó Jesús– y lleven al encargado del banquete”. Así lo hicieron. El encargado probó el agua cambiada en vino y, como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: “Siempre se sirve primero el buen vino y, cuando todos han bebido bien, se trae el de calidad inferior. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento”. Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.
Palabra del Señor.

Misas esta semana

Informamos que en la presente semana, excepcionalmente, se celebrará la Misa de 20 horas desde el martes 12 al viernes 15.

Las misas de los fines de semana, durante Enero, seguirán siendo celebradas los sábados a las 20 hs. y los domingos a las 11 y a las 21 horas.

Lecturas del Domingo del Bautismo del Señor

EL BAUTISMO DEL SEÑOR (C)

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Isaías (Is 40, 1-5. 9-11)                   

¡Consuelen, consuelen a mi Pueblo, dice su Dios! Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que su tiempo de servicio se ha cumplido, que su culpa está pagada, que ha recibido de la mano del Señor doble castigo por todos sus pecados. Una voz proclama: ¡Preparen en el desierto el camino del Señor, tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios! ¡Que se rellenen todos los valles y se aplanen todas las montañas y colinas; que las quebradas se conviertan en llanuras y los terrenos escarpados, en planicies! Entonces se revelará la gloria del Señor y todos los hombres la verán juntamente, porque ha hablado la boca del Señor. Súbete a una montaña elevada, tú que llevas la buena noticia a Sión; levanta con fuerza tu voz, tú que llevas la buena noticia a Jerusalén. Levántala sin temor, di a las ciudades de Judá: “¡Aquí está su Dios!”. Ya llega el Señor con poder y su brazo le asegura el dominio: el premio de su victoria lo acompaña y su recompensa lo precede. Como un pastor, él apacienta su rebaño, lo reúne con su brazo; lleva sobre su pecho a los corderos y guía con cuidado a las que han dado a luz.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 103, 1b-4. 24-25. 27-30

R. ¡Bendice al Señor, alma mía!

¡Señor, Dios mío, qué grande eres!
Estás vestido de esplendor y majestad
y te envuelves con un manto de luz.
Tú extendiste el cielo como un toldo. R.

Construiste tu mansión sobre las aguas.
Las nubes te sirven de carruaje y avanzas en alas del viento.
Usas como mensajeros a los vientos,
y a los relámpagos, como ministros. R.

¡Qué variadas son tus obras, Señor!
¡Todo lo hiciste con sabiduría, la tierra está llena de tus criaturas!
Allí está el mar, grande y dilatado,
donde se agitan, en número incontable, animales grandes y pequeños. R.

Todos esperan de ti que
les des la comida a su tiempo:
se la das, y ellos la recogen;
abres tu mano, y quedan saciados. R.

Si escondes tu rostro, se espantan;
si les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo.
Si envías tu aliento, son creados,
y renuevas la superficie de la tierra. R.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol San Pablo a Tito (Tit 2, 11-14; 3, 4-7)    

Querido hijo: La gracia de Dios, que es fuente de salvación para todos los hombres, se ha manifestado. Ella nos enseña a rechazar la impiedad y los deseos mundanos, para vivir en la vida presente con sobriedad, justicia y piedad, mientras aguardamos la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador, Cristo Jesús. Él se entregó por nosotros, a fin de librarnos de toda iniquidad, purificarnos y crear para sí un Pueblo elegido y lleno de celo en la práctica del bien. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor a los hombres, no por las obras de justicia que habíamos realizado, sino solamente por su misericordia, él nos salvó, haciéndonos renacer por el bautismo y renovándonos por el Espíritu Santo. Y derramó abundantemente ese Espíritu sobre nosotros por medio de Jesucristo, nuestro Salvador, a fin de que, justificados por su gracia, seamos en esperanza herederos de la Vida eterna.
Palabra de Dios.

ALELUYA    
Lc 3, 16

Aleluya. “Viene uno que es más poderoso que yo”, dijo Juan Bautista; “él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego”. Aleluya.

EVANGELIO
+ Lectura del Santo Evangelio según san Lucas (Lc 3, 15-16. 21-22)
Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban si Juan Bautista no sería el Mesías, él tomó la palabra y les dijo: “Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego”. Todo el pueblo se hacía bautizar, y también fue bautizado Jesús. Y mientras estaba orando, se abrió el cielo y el Espíritu Santo descendió sobre él en forma corporal, como una paloma. Se oyó entonces una voz del cielo: “Tú eres mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección”.
Palabra del Señor.